El ser humano y su desarrollo son el eje de esta gestión
03/09/2010
“Estamos por comenzar a transitar épocas electorales, por eso hoy es el momento propicio para volver a recalcar que este gobierno toma cada decisión poniendo al ser humano y su crecimiento y desarrollo como su principal objetivo.
Con la asunción del gobierno de Juan Manuel Urtubey se empezó a desarrollar un verdadero cambio en las políticas públicas, concibiéndolas como un verdadero instrumento de inclusión social a partir de impulsar un proceso de redistribución de la riqueza que tiene como eje la equidad territorial.
Esto se vio reflejado en la política de obras públicas; se salió del esquema de las mega obras públicas concentradas en un solo punto del vasto territorio provincial, y se pasó a desarrollar una política de obras públicas, pequeñas y medianas, en todos los municipios de la provincia sin importar el color político de la gestión local, lo que llevó a una multiplicación de posibilidades para la ocupación de mano de obra local y un crecimiento sustancial de las economías locales.
El presupuesto provincial se convirtió en la principal herramienta de inclusión social incentivando el trabajo local en forma directa como indirecta.
Una verdadera revolución copernicana se manifestó en los dos años de gobierno, se produjo de hecho un proceso de descentralización y territorialización presupuestaria, donde el gobierno central se convirtió en el apoyo fundamental en el diseño de las políticas locales, convirtiéndose en el principal apoyo político de los municipios, más allá de los mecanismos institucionales formales, avanzando a rediseñar la relación entre los municipios y el poder ejecutivo provincial.
Este proceso viene a ratificar que la decisión política del gobierno provincial no se ha quedado en palabras o en buenas intenciones, el Poder Ejecutivo ha delineado y concentrado las opciones instrumentales acordes con las orientaciones planteadas, y ha asumido el compromiso histórico de traducir en acciones y gestión la profunda transformación que ha operado en la conciencia del pueblo salteño de terminar las viejas formas culturales e ideológicas en las cuales estaba asentada la relación entre el estado y la sociedad civil, por una nueva forma de relación más moderna, que se asienta en la participación democrática de la ciudadanía en todos los niveles de las políticas públicas.
Uno de los logros fundamentales de la primera etapa en el trabajo en materia de políticas sociales del Gobierno fue haber logrado un importante descenso en los índices de niños desnutridos en nuestra Provincia, donde hasta diciembre de 2009 se redujeron los índices en menores de un año de 7,2 a 5,4%, lo que implica la reducción en un 25 %. Y se redujo la desnutrición en el grupo de 1 a 6 años de edad de 13 a 12 %. Esto implica un descenso del 11%, y estamos seguros de seguir mejorando éstos indicadores a fin de este año.
La recreación de la relación entre el Estado y la sociedad civil es el puntal de una nueva forma de gobernar. Una relación más directa entre el ciudadano y sus gobernantes, facilitada por la creación paulatina de una nueva institucionalidad que reconoce los intereses de la sociedad, pero que se coloca como un contrapeso fundamental a favor de los que menos tienen, a la hora de la compleja negociación intersectorial que funda todas las relaciones de toda sociedad moderna.
Los municipios son por definición el gobierno más cercano a la sociedad civil, participan en la cotidianidad de los ciudadanos, y son el primer escalón de representación ciudadana; ocupan un lugar excepcional a la hora de plasmar una política de verdadera inclusión y desarrollo. Son parte del territorio no sólo en un sentido simbólico, sino (y fundamentalmente) fáctico, en donde se proyecta un conjunto de relaciones sociales, se expresa una identidad y se plasma en la práctica la capacidad de una sociedad de liderar y dirigir su propios desarrollo.
Consecuentemente, toda política pública debe tener como sustento la descentralización de las instituciones gubernamentales; en este sentido, se parte del concepto de descentralización en tanto la estrategia tendiente a la transformación del sistema y no como mero instrumento que permite la desconcentración de mecanismos administrativos en instituciones aisladas.
La descentralización constituye así la condición estratégica básica para efectivizar las políticas públicas en función de diagnósticos locales promoviendo eficacia y equidad en la resolución de las problemáticas planteadas.
En este sentido, las políticas sociales como parte de las políticas públicas adquieren una nueva dimensión al insertarlas en este concepto, lo que permite incluir en su diseño la interrelación del territorio donde se desarrollan, con los actores que lo habitan, con sus diversos grados de organización y sus características identitarias.
Con esta visión, es posible potenciar lo existente y a la vez generar nuevas alternativas desde una real descentralización, dinamizando los gobiernos locales y las organizaciones sociales a partir de sus capacidades de propuesta, de ejecución, de contralor y evaluación, pero además, como factores significativos en la toma de decisiones.
Las políticas sociales deben concebirse a partir de una dinámica territorial propia de cada municipio, actuando coordinadamente desde el terreno geográfico. La aplicación de esta política tendrá efecto en un nuevo diseño institucional que necesariamente debe reformular la relación entre los gobiernos municipales y provincial por un lado, y por el otro, con el gobierno nacional.
Allí se debe ubicar la Segunda Etapa del Plan de Políticas Sociales del Gobierno de la Provincia, que se inicia con la reestructuración del Ministerio de Desarrollo Humano y la creación de la Secretaría de Planificación, Gestión y Articulación de Programas, como responsable técnica de descentralizar las políticas sociales a través de los municipios.
La cuestión del desarrollo social tiene dos ejes que se deben tratar al mismo tiempo, si bien tienen dos perspectivas temporales distintas: se debe avanzar a garantizar el acceso de la población más vulnerable a programas de ingreso social, a la vez que se deben desarrollar acciones que tiendan a acrecentar las capacidades de las personas para que puedan acceder a más y mejores herramientas productivas, en el marco de generar igualdad de oportunidades.
Entre los programas de ingreso social, la Asignación Universal por Hijo se convierte en una herramienta fundamental que ayuda a consolidar un esquema de acceso a bienes de subsistencia, complementados por otras líneas de acción actualmente en desarrollo como la política alimentaria.
Estas líneas de acción tanto en su diagnóstico como en su planificación, ejecución y control deben estar allí donde surgen los problemas, deben estar donde está la gente para la cual se diseñan, asumiendo de esta forma que son actores activos en todas las etapas de su desarrollo.
Las políticas sociales son concebidas de forma integral y tienen como base la descentralización municipal y la territorialización, a la vez que desarrollan una perspectiva organizacional en la consolidación de dispositivos locales conformados por el gobierno municipal y las diversas organizaciones de la sociedad civil que integran el municipio.
El gobierno provincial viene superando los modelos centralizados donde la población es concebida como un receptor pasivo de programas focalizados y estancos, con intervenciones fragmentadas y superpuestas. Lo que prima en el nuevo esquema provincial es la territorialidad y la integridad de las políticas.
El objetivo estratégico, como lo plantea el gobernador es construir “Salta, la justa” donde nuestra provincia sea un gran espacio de inclusión y desarrollo social, tomando el ámbito municipal como el espacio privilegiado para tal objetivo.
Se busca lograr de esta manera una mejor gestión asociada en la aplicación de las políticas sociales potenciando desde adecuados diagnósticos (perfiles socioeconómicos y productivos), el desarrollo territorial y las políticas tendientes a contener la familia y la infancia.
La implementación de este plan social descentralizado en los municipios con eje en la equidad territorial para la inclusión y el desarrollo social se construirá alrededor de:
Proyectos tendientes a:
La Inclusión Social de la familia
Mejoramiento del hábitat
Generación de empleo social para el desarrollo humano buscando la integración y la cohesión social a partir de perfiles regionales, a nivel productivo y de servicios
Crear oportunidades para ese desarrollo
Tres líneas claramente especificados:
Plan de Seguridad Alimentaria
Plan de Economía Social y Desarrollo Local
Plan de Protección y Desarrollo Familiar
Terminamos con el intermediarismo político y hoy cada titular de derechos de los diferentes programas son elegidos de acuerdo a datos concretos, técnico-científicos brindados por Atención Primaria de la Salud, y no por una selección azarosa y subjetiva como se hacía históricamente.
Estamos en presencia de un desafío inédito en las formas de gobernar, esto es consolidar un sistema de gobierno eficaz a la hora de usar los recursos, a partir de la descentralización financiera y operativa en los municipios, profundizando la guía de la justicia social a la hora de distribuirlos, para que cada uno de los salteños, desde el Chaco a los Andes, desde los Valles hasta las yungas, sean los protagonistas y los que dirijan el proceso de convertir, como los planteó nuestro gobernador, esta Salta la linda en Salta la justa”.
Dr. Francisco Marinaro Rodó
Secretario de Planificación, Gestión
Y Articulación de Programas
Más sobre: Política.
Deja una respuesta

Noticias relacionadas