Masiva jornada sobre bullying
02/07/2013
Más de 700 personas se reunieron en Salta para debatir sobre acoso escolar. Reclaman políticas educativas y gabinetes psicopedagógicos en todas las escuelas para tratar estos problemas.
El bullying o acoso escolar es un problema en aumento, que tiene preocupada a la comunidad educativa de Salta. Eso se comprobó ayer en una jornada de debate que se realizó en Pro Cultura Salta, que vio desbordados sus salones por más de 700 personas, en su mayoría docentes, que vinieron desde distintos rincones de la provincia.
La jornada, organizada por Fundación Nuestra Salta y la senadora nacional Sonia Escudero, tuvo como objetivo debatir y analizar el acoso escolar en sus distintas formas, el rol de la escuela y las implicancias legales para los docentes y las instituciones educativas.
“El acoso no es una problemática exclusiva del ámbito educativo, sucede en toda la sociedad”, afirmó la senadora nacional Sonia Escudero, quien luego agregó que “los docentes fueron formados para educar pero sin embargo, desde 2001/2002, tuvieron que hacerse cargo también de los efectos de la crisis económica y social”.
“Es por eso que es importante debatir y generar conciencia ante estas nuevas problemáticas”, manifestó Escudero, quien citó algunos casos de acoso y violencia en el ámbito escolar: “como el del director del Secundario 11 de Pergamino, provincia de Buenos Aires, que fue atacado por estudiantes con cuchillos y palos; o como la alumna de la Escuela Tomas Cabrera de Salta que intentó apuñalar a un docente por reprobarla; o del estudiante de 19 años, de Rafael Calzada –también en Buenos Aires- que baleó a dos compañeros, por citar sólo algunos ejemplos”, detalló la legisladora.
Los asistentes, en especial los docentes, preceptores y otros integrantes de establecimientos educativos, manifestaron la necesidad de habilitar gabinetes psicopedagógicos en las escuelas para ayudar en el abordaje de este tipo de problemáticas. En esa misma línea sostuvieron que “faltan recursos humanos idóneos para manejar estas situaciones”, y que “faltan más edificios escolares para evitar la superpoblación de estudiantes” y así poder garantizar “mejor atención de los chicos y evitar agresiones”.
Otro de los reclamos que se pudo escuchar ayer es la necesidad de atender las consecuencias en la salud de los docentes ante las constantes situaciones de acoso y agresiones sufridas en las escuelas, y en tal sentido denunciaron “falta de interés por parte de las autoridades de los establecimientos y de las autoridades de educación”. Finalmente, la mayoría de los concurrentes pidió mayores recursos y políticas educativas orientas a resolver estas problemáticas que resienten no sólo el desempeño escolar, sino también la convivencia armónica de docentes y alumnos en las escuelas.
Faltan estadísticas
Como sucede en otras áreas, “faltan estadísticas oficiales sobre violencia escolar”, advirtió la senadora Escudero. “Las únicas disponibles las elaboró Unicef, en el año 2000, donde un 71% de jóvenes afirmó haber presenciado peleas en la escuela; un 76% dijo haber humillado a compañeros; un 36% vio a compañeros con armas blancas; un 6% aseguró haber visto a compañeros con armas de fuego; un 7% reconoció haber sido humillado; en tanto que un 5% asumió haber agredido a un docente. Pasaron varios años desde aquel estudio, pero los casos que conocemos a través de los medios de comunicación, y los que los propios docentes y directivos denuncian, indican que es un fenómeno en aumento”, concluyó la parlamentaria.
En tanto la presidenta de Fundación Nuestra Salta, Mariel Obeid, resaltó que “este es un problema de la sociedad y es la primera vez que se nos da un espacio a los docentes para poder plantear lo que vivimos a diario, y empezar a debatir algo que necesitamos solucionar”.
A su turno, la Doctora en Derecho y Ciencias Sociales, Magíster en Derecho Administrativo y docente universitaria, Miriam Ivanega, afirmó que: “el hostigamiento físico y psicológico merecen especial atención tanto por sus efectos, las sanciones y las reparaciones exigibles, como por las medidas de prevención que deben adoptarse para evitarlos”.
Asimismo explicó que “el bullying es una forma de acoso y hay que saber diferenciarla del resto. El bullying habla de un acoso, de una determinada intención de molestar, maltratar y hostigar en el ámbito escolar que se da entre los alumnos en forma reiterada. En cambio, el “mobbing” y el “bossing" son tipos de acoso laboral, ya sea dentro o fuera del ámbito de trabajo, por parte de grupos sociales externos, de los compañeros, de un subalterno o un superior”, puntualizó Ivanega.
Más sobre: Educación.
Deja una respuesta


Noticias relacionadas