El ejemplo de Darío Palma: tras quedar parapléjico, abrazó la vida
19/12/2013
De la noche a la mañana Darío pasó de ser la cabeza y principal sostén de su familia a quedar parapléjico del pecho hacia abajo. Su espíritu de lucha lo llevó a no bajar los brazos y seguir peleándola, motivado por sus hijas.
A los 28 años, la vida de Darío Palma cambió cuando la hija de la mejor amiga de su mamá festejaba sus 15 años. La fiesta se celebraba en el barrio, y cerca de las 5 am comenzaron a escucharse tiros. Ante esta situación Palma, quien estaba acompañado de sus hijas pequeñas, atinó a resguardarlas en el lugar donde se desarrollaba la fiesta. En medio de las corridas un balazo proveniente de un oficial de policía perforó su médula, dejándolo desde entonces en un estado de cuadriplejia.
Darío relata que su vida cambió totalmente, sufrió abandono de persona por parte del oficial que no se hizo cargo de su responsabilidad, quedó sin trabajo y ya nada fue igual. No obstante rescata la fortaleza que encontró en sus vecinos y familiares. “Ellos me ayudaron a salir adelante”, expresó.
Además de estar en sillas de rueda, el disparo también afectó parte de los nervios que permiten la movilidad de los brazos. Las condiciones económicas le impedían continuar con su rehabilitación y fue así que decidió literalmente “no bajar los brazos”. “Hice una rondana casera y con ella comencé a ejercitarme, tenía que hacerlo o iba a perder los brazos. Me puse firme y pensé en mis hijas, tenia que salir adelante”, expresó con convicción Palma.
Su relación con el intendente nace a partir de la recorrida de Miguel Isa por el barrio. Darío cuenta que en la oportunidad se acercó y le pidió una silla de rueda, porque la suya ya tenía 6 años de intenso trajín, y un baño en buenas condiciones y con accesibilidad especial para su casa. Desde ese momento, el intendente asumió un compromiso permanente con el vecino de barrio autódromo. Es que no sólo había en él una historia de vida particular sino una voluntad de lucha incansable.
Así fue como meses atrás, el intendente cumplió su palabra y entregó una silla nueva a Palma. Hoy, se completará la otra parte de ese pedido cuando sea el propio Miguel Isa renueve el encuentro con Darío y le entregue su casa con las refacciones solicitadas.
Desde la Secretaría de Acción Social se relevó la situación de las instalaciones y proyectó las obras que se necesitaban para mejorar la calidad de vida de Palma. Por ello, se construyó un baño espacial para discapacitados; una galería y se le instaló un tanque de agua entre otras cosas. Además, municipales pintaron la vivienda y acondicionaron las instalaciones sanitarias y de electricidad.
Allí, en su mejorada casa, en la misma que lo vio caer y levantarse Darío continuará viviendo con su esposa y sus hijas. Su concepto es claro, “siempre hay gente que la pueda estar pasando peor, pero lo importante es no bajar los brazos”.
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