30 años: democracia para más democracia
10/12/2013
Hoy se cumplen 30 años del regreso de la democracia y del fin de la última dictadura cívico- militar.
Han sido años de marchas y contramarchas, de logros y desilusiones, pero en un marco distinto al terror que se erigió en marzo de 1976. Hoy podemos hablar, discutir, manifestar, sin el temor inmediato a que nos busquen de nuestras casas; y podemos organizarnos en sindicatos para defender nuestros derechos, aunque haya contradicciones y límites, y muchos nostálgicos del orden del terror mantengan una cuota de peligroso poder.
El histórico Juicio a las Juntas, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los levantamientos carapintadas, el ominoso indulto, la derogación de las leyes que limitaban los juicios, son hitos de esa trayectoria que vivimos y construimos.
En estos momentos se desarrolla la llamada Megacausa UNSa 1, donde -confiamos- se condenará a otro conjunto de responsables de crímenes de lesa humanidad.
Merece resaltarse que por primera vez la justicia avanza contra la llamada “pata civil” de la dictadura; el procesamiento de Pedro Blaquier pone de relieve el papel que jugaron muchos empresarios (nacionales y extranjeros) colaborando en la represión, brindando logística e incluso entregando a militantes que les resultaban peligrosos.
Durante la dictadura hubo empresas que nacieron, crecieron y se enriquecieron gracias al garrote militar; hubo recursos y compañías estatales regaladas o sujetas a intereses foráneos. En definitiva, hubo grandes beneficiarios del régimen criminal, que en muchos casos siguen manteniendo una posición de enorme privilegio. Un ejemplo claro son la maniobras de los medios La Nación, Clarin y La Prensa que bajo el paraguas de la tortura se quedaron con Papel Prensa.
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0 años después sigue indemne parte del viejo aparato represivo; las fuerzas de seguridad no han cambiado sustancialmente en su conjunto, y siguen prestas a reprimir y a torturar.
Por eso, 3 décadas después la lucha por la democracia está plenamente vigente: para afianzar los logros (como la derogación de las leyes de impunidad y el avance de los juicios), para alcanzar una democracia más profunda sin tutelas corporativas ni extranjeras; y para desarmar los instrumentos que atentan contra los derechos del pueblo, como la llamada “ley antiterrorista” y la reciente reforma al Código Procesal Penal en la Provincia.
Las luchas del pueblo argentino en estos treinta años han permitido que hoy podamos gozar de un estado democrático.
Por Comisión Directiva:
Jorge Ramirez- Secretario General Gladys García- Vocal
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