Los Reyes Magos visitaron a los niños de la Quebrada del Toro en sus hogares
14/01/2019
En el mes de los reyes magos los amigos de la Fundación Alfarcito recorrieron aquellos caminos tal como lo hiciera su hermano, El padre Chifri.
Ya en camino, se sumaron los Reyes Magos para continuar el recorrido hasta alcanzar la casa de Norma donde los pequeños lugareños libraron su alegría ante la sorpresa de la visita. Continuaron luego itinerario con los amigos del grupo de ingenieros agrónomos Los Tucuras, hasta alcanzar San Bernardo de las Zorras.
Allí visitaron el hogar de Inocencia Lamas y a la pequeña Belén mientras la “Caravana de los Reyes” se multiplicaba en amigos que generosamente se habían sumado a esta convocatoria.
Continuaron hasta El Rosal donde las familias lugareñas ya esperaban el arribo que les traía a la memoria las imágenes de los tiempos en que Chifri con su famoso cuatriciclo llegaba hasta ellos junto a los Reyes Magos.
En ese punto –El Rosal- se detuvieron en la capilla, en un encuentro de meditación para agradecer este regalo que recibían de poder trascender aquellos caminos revitalizando la obra de Chifri y el hecho de que pudieran estar en presencia en esos lejanos parajes donde las condiciones climáticas de la época los hacen de difícil acceso por las copiosas lluvias, que esa ocasión se presentó como un día apacible que permitió el tránsito tranquilo por el buen estado de los caminos.
Tras la oración sobrevino el almuerzo que compartieron con aquella comunidad en el marco de una amenidad y espíritu de alegría para luego repartirse en juegos con los pequeños del lugar que lograron contagiarlos esa tierna frescura que rememoró por algunos instantes los años de niñez, jugando de igual a igual.
La siguiente parada fue Potrero de Chañi, en la casa de la familia de Valeria donde se encontraron con los Misioneros de “El Huerto de los Olivos” que también se hallaban en esta vocación de llegar hasta esos alejados sitios llevando la compañía a las comunidades más alejadas.
Allí repetieron ese momento de alegría jugando con los niños y compartiendo esta experiencia con los miembros de la comunidad, despertando sonrisas y reviviendo anécdotas mientras preparaban ya el regreso. A la vuelta, hicieron un alto en la casa de Anita Olmos donde festejaron el cumpleaños de su hijo Jesús.
Se había cumplido el objetivo, una vez más la Caravana de los Reyes había llegado hasta los más alejados parajes, venciendo los desafíos del clima y manteniendo vivo el espíritu de la Obra del Padre Chifri quien los había bendecido con la posibilidad de poder volver por esos caminos y visitar los hogares repartiendo alegría entre tantos chicos.
Un agradecimiento especial y el más sentido para los padres de Chifri, José y Ana, lo mismo que para sus hermanas Gaby y Anita, que estuvieron siempre al lado en la oración para que este año se haya podido renovar esa Gracia de poder llegar hasta las casas de todos aquellos hermanos y sus niños.
Fuente: Fundación Alfarcito
Fotos: Mayor Carlos Figueroa
Más sobre: Rosario de Lerma.
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