AFIP secuestró más de 275.000 productos falsificados por $ 60 millones

10/10/2013

A partir del análisis de perfiles de riesgo previos y la determinación de rutas sensibles, se llevaron a cabo 46 procedimientos en 11 aduanas en distintos puntos del país.

A partir de los controles realizados por la AFIP, a través de la Dirección General de Aduanas, en casi medio centenar de operativos realizados por las aduanas de Buenos Aires, Ezeiza, Concordia, Clorinda, Gualeguaychú, Iguazú, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Paso de los Libres y Posadas, se secuestraron 275.375 productos falsificados de los rubros juguetería, electrónica, indumentaria, calzado deportivo y repuestos automotrices, por un valor –sobre la base de mercadería genuina-, que supera los 60 millones de pesos.

A través del análisis de perfiles de riesgo previos y la determinación de rutas sensibles, se seleccionaron los objetivos que derivaron en procedimientos en los que los agentes aduaneros detectaron cargas que eran ingresadas al país -algunas de las cuales se dirigían en tránsito a países limítrofes- presentaron características, inscripciones y/o logos que hicieron presumir la existencia de mercadería en infracción al Código Aduanero.

Luego de consultar a los titulares de las marcas involucradas, se confirmó que los productos eran falsificados y, por ello, se secuestraron. Entre la mercadería incautada por la AFIP se destacan: anteojos marca Ray-Ban, Adidas, Nike, Reebok, Puma; juguetes Monster High, Strawberry Shortcake, Frutillitas, FIFA, Hello Kitty, Winnie The Pooh, entre otras.

También se secuestraron teléfonos celulares, displays, auriculares, cargadores y carcazas marcas FIFA World Cup, Nokia, Motorola, Samsung, Blackberry, Iphone y Sony; consolas de videojuegos PSP, joysticks Dualshock, discos duros XBOX, pendrives Kingston; indumentaria y calzado Hermes, LV, D&G, Prada, Gucci, Dudalina, Nike, Lacoste, Dior y repuestos y accesorios de automotores marcas Deutz, BMW, Mitsubishi, Honda, Ford, Chevrolet, Kía, entre otras.

La legislación tipifica al fraude marcario como una infracción aduanera, imponiendo la prohibición a la importación, exportación y tránsito de las mercaderías falsificadas o que resulten ser copia pirata. Estas actividades, además de impactar en la economía formal, con menoscabo de la creación artística, ponen en riesgo la salud y seguridad de los eventuales consumidores al tratarse de bienes de los cuales se desconoce su real procedencia, materiales que los componen, y si los mismos cumplen con las regulaciones en salud pública o medioambientales, y los estándares en materia de seguridad eléctrica, vial, etc.

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