La Pampa: condenaron a cadena perpetua al hombre acusado de matar a su esposa a puñaladas

27/06/2012

Marcelo Tomaselli, el hombre acusado de haber asesinado a puñaladas a su esposa cuando salió de prisión luego de que ella lo perdonara por violarla, fue condenado hoy a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo por la Justicia de General Pico, La Pampa.
El tribunal de audiencia de General Pico falló en favor de lo requerido por el fiscal del juicio, Alejandro Gilardenghi, y rechazó el pedido de la defensa de Tomaselli (26), quien alegó que el crimen de Carla Figueroa (22) lo había cometido en estado de "emoción violenta".

El veredicto fue dado a conocer a las 12 en los tribunales de General Pico, a 135 kilómetros de Santa Rosa.

Los jueces Florentino Rubio, Fabricio Losi y Juan Alberto Abraham consideraron a Tomaselli autor de homicidio calificado por el vínculo y le aplicaron la pena máxima prevista en el Código Penal: prisión perpetua.

Tras dictarse el veredicto, un hermano de Figueroa se abalanzó sobre el condenado con intenciones de golpearlo, aunque fue reducido por el personal penitenciario que custodiaba al acusado dentro de la sala de audiencias.

"Lo quería matar. Sólo espero que se pudra en la cárcel porque lo odio con toda mi alma", confesó luego Cristian Reynoso, hermano de Figueroa, a la prensa.

Por su parte el fiscal del caso, Gilardenghi, se manifestó "conforme" con el fallo, ya que el tribunal dio crédito a la posición del ministerio público.

"Este es un caso que seguramente va a sentar precedente en las cuestiones que tienen que ver con las perspectivas de género y que han motivado incluso la derogación de una figura como la del avenimiento", expresó el fiscal, quien consideró además que el crimen de Figueroa va a marcar "un antes y un después" para la Justicia.

Tomaselli llegó a juicio acusado del mismo delito por el que fue condenado y, al declarar ante los jueces, confesó haber cometido el crimen, pidió que lo condenaran, aunque dijo que no recordaba lo sucedido.

La estrategia de su defensa, ejercida por el defensor oficial Walter Vaccaro, fue intentar demostrar que el crimen había sido cometido en estado de "emoción violenta", hecho por el que pidió una condena de 10 años de prisión.

"Me declaro culpable, aunque no recuerdo lo que hice. Que me condenen por lo que hice y por las evidencias que tuve en mis propias manos", expresó.

El crimen de Figueroa fue cometido el 10 de diciembre de 2011 en la casa de la madre de Tomaselli y frente al hijo de 3 años de la pareja.

No obstante, el caso se había iniciado meses antes, en abril del 2011, cuando Tomaselli pasó a buscar a su pareja por su trabajo con la excusa de conversar e intentar recuperar la relación entre ambos, que había finalizado, oportunidad en la que la llevó hasta un descampado y la violó.

La mujer lo denunció y él fue detenido, y mientras estuvo preso Figueroa lo visitó a diario en la prisión, le llevó ropa limpia y alimentos.

El 2 de diciembre de 2011 la pareja se casó cuando Tomaselli aún estaba preso y, poco después, él fue liberado en base a la figura penal del "avenimiento", ya que argumentó que su esposa lo había perdonado y quería volver a vivir con él.

Los jueces Carlos Flores y Adolfo Jensen -con el disenso del magistrado Pablo Balaguer- hicieron lugar al planteo y Tomaselli quedó en libertad el 4 de diciembre del 2011.

Siete días después, Figueroa fue asesinada de 11 puñaladas en la casa de su suegra, ubicada en la calle 36 al 1200 del barrio Indios Ranqueles, de General Pico.

Este femicidio generó gran conmoción social debido al estado de desprotección en el que se hallaba la víctima y por la polémica figura penal del "avenimiento" empleada para lograr la libertad del agresor, que fue derogada por el Congreso Nacional.

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