Presentación de la muestra ESTIGMATA
04/12/2013
El Observatorio presenta una retrospectiva de campañas gráficas y audiovisuales en el marco del 1ero. de Diciembre, día mundial de respuesta al vih/sida.
ESTIGMATA. Postales de un discurso moral.
Campañas sobre vih/sida. 30 años transmitiendo metáforas de muerte, miedo y castigo.
Del 2 al 20 de diciembre de 2013 en el hall de ingreso del Hospital San Bernardo, Boedo 91, Salta.
Esta muestra se presentará oficialmente este jueves 5 de diciembre de 2013 a las 12.30 en el hall de ingreso del Hospital San Bernardo, Boedo 91, Salta. La muestra incluye una retrospectiva de afiches publicitarios estigmatizantes, recortes de diarios sensacionalistas y una selección de propuestas comunicacionales alternativas al discurso predominante (otras voces).
Se complementará con un cierre audiovisual el 20 de diciembre con la presentación de VIHdeo America, una antología de 10 años de anuncios televisivos sobre vih en países americanos, un compilado realizado por la Organización Panamericana de la Salud que tiene como objetivo analizar prácticas comunicacionales sobre el abordaje del vih.
Las campañas gráficas de salud pública fueron durante décadas una de las respuestas a los tiempos de crisis sanitarias. Desde siempre se crearon para informar a la población plausible de padecer esa crisis, prescribiendo lo que cada individuo y grupo humano debía hacer (a veces bajo pena de muerte), en respuesta a los brotes de peste u otras enfermedades infecciosas.
Durante los últimos 30 años, las campañas de prevención de VIH/Sida fueron variando junto a las transformaciones sociales en torno de la epidemia pero continúan reforzando la estigmatización.
Con el surgimiento de la crisis del vih/Sida (como se percibe mundialmente) en 1981, las autoridades sanitarias, los proveedores de salud e incluso los gobiernos centrales se encontraron volviendo a las prácticas comunicacionales de la década de 1940 (mensajes crudos y de alto impacto) poniendo en marcha una construcción discursiva acorde a las características de una enfermedad asociada a las prácticas sexuales. Funcionarios que nunca pensaron que estarían involucrados en este tipo de actividades comunicacionales se encontraron pensando campañas publicitarias cuyos mensajes se construían desde sus escalas morales, su entendimiento sobre el sexo y la sexualidad, atadas un estricto interés en el control sanitario de la nueva epidemia. Estas campañas continuaron por más de 30 años.
En la Argentina las campañas masivas de vía pública y televisión estuvieron muchas veces en manos de organizaciones no gubernamentales y no del Estado nacional. Esto se vio, sobre todo, desde 1992 hasta 1997 con la asociación entre Fundación Huésped y el Consejo Publicitario Argentino y en los mensajes –ya no masivos, sino orientados a poblaciones gays, usuarios de drogas y trabajadoras sexuales– financiados por Onusida y la agencia alemana GTZ.La prevención en VIH nunca fue una política pública sistemática, siempre se redujo a iniciativas puntuales, cercanas al 1° de diciembre, día internacional de la lucha contra el sida.
El vih nos llevó, necesariamente a pensar la sexualidad.
Esta muestra recoge una selección de afiches publicitarios de diferentes partes del planeta, tanto gubernamentales como de organismos internacionales y organizaciones sociales, con el objetivo de detonar un discurso comunicacional que durante más de 30 años se encargó de estigmatizar comportamientos sociales, imposibilitando el pensamiento sobre la compleja realidad de la sexualidad en su cruces con una infección de transmisión sexual (el vih) y su prevención.
El objetivo de esta muestra es empezar a reconocer que no basta decirle a las personas lo que tienen que hacer, que la información nunca es útil universalmente, que la realidad individual (única y subjetiva) tiende a olvidarse muchas veces en las visiones de conjunto y escapa a las mediciones en salud, pues más allá de lo público y lo privado, en lo íntimo, cada cual decide sus actos según su deseo y sus posibilidades, que no son mensurables aunque este constreñido por el entorno (Duranti, R. “Homos y travestis. Algunas cuestiones para mejorar la respuesta desde el sector salud.”, Onusida, 2011).
Las construcciones discursivas de las campañas sobre vih estuvieron impregnadas de prejuicios en función de la discriminación por género, las identidades sexuales, el consumo de sustancias, la regulación heterosexista y religiosa de la sexualidad, entre otras miradas ideológicas sobre las prácticas sexuales.
La discursividad pretendidamente preventiva de las campañas supuso un código moral, una organización social, costumbres matrimoniales, normas sexuales y sistemas educativos o religiosos universales determinado por un esquema binario único de supuestas costumbres buenas o malas. Las campañas se centraron en reducir la transmisión sexual a una mera cuestión biológica desde un esquema de regulación moral de las relaciones sexuales, como verdad única, universal y atemporal acerca del sexo, el género y la sexualidad.
Desde el Observatorio decidimos montar una muestra de estas características en el Hospital San Bernardo, primero porque durante 3 años trabajamos de forma articulada con el personal del hospital en el desarrollo de un abordaje desde una perspectiva de derechos humanos del acceso a la salud en relación a las prácticas sexuales, las identidades de género y sexuales con el proyecto “Consultorio Amigable. Y en segundo lugar porque los efectores de la salud son quienes desde su práctica cotidiana deben garantizar ese derecho sin condicionamientos morales que generen situaciones de violencia, estigma y discriminación.
Las estrategias comunicacionales se han convertido en un discurso moral y se dejó un gran vacío en promover cambios de creencias en el ámbito social, y el tono dramático con que se transmitió la aparición del vih/sida quedó como costumbre en los medios de comunicación. La universalización de una moral sexual sesgó las intervenciones discursivas sobre las prácticas sexuales, y por elevación, sobre la interrelación entre ellas y el vih y las infecciones de transmisión sexual (Duranti, R. op.cit).
El deseo no es previsible y mucho menos medible o prevenible, está más allá de la epidemiología y la prevención (Duranti, R. op.cit) y las prácticas sexuales responden a patrones culturales diversos y a situaciones socioeconómicas diferenciadas, y el acceso a la salud en relación a éstas es un derecho que debe ser comunicado.
ESTIGMATA. Postales de un discurso moral.
Del 2 al 20 de diciembre de 2013 en el hall de ingreso del Hospital San Bernardo, Boedo 91, Salta.
Presentación: jueves 5 de diciembre de 2013 a las 12.30 del mediodía.
Más sobre: Festivales y Eventos.
Deja una respuesta

Noticias relacionadas