General Guemes: por vejaciones agravadas condenan a uno y absuelven a otros cinco efectivos policiales

En la Sala IV del Tribunal de Juicio, un policía resultó condenado a tres años de prisión condicional, inhabilitación especial por el término de seis años para tener y usar armas de fuego y para desempeñarse como funcionario de las fuerzas de seguridad provincial por resultar autor material y penalmente responsable del delito de vejaciones calificadas agravadas por el uso de arma de fuego.

En el mismo fallo, otros cinco efectivos policiales resultaron absueltos del delito de vejaciones calificadas por no mediar acusación fiscal.

La jueza Norma Beatriz Vera le dictó al condenado Antonio Andrónico Guerra (38), alias “Toni”, reglas de conducta que deberá cumplir durante tres años: constituir domicilio y mantenerlo actualizado; someterse al cuidado del Programa de inserción social de presos y liberados; abstenerse de abusar del consumo de bebidas con alcohol y consumir estupefacientes; prohibición de acercase a la persona, domicilio y sitios que frecuente el damnificado. Todo ello con expreso apercibimiento de recovarse la condicionalidad de la pena impuesta.

Los policías que resultaron absueltos son Santiago Orlando Bejarano, Gustavo Martín Mamaní, Raúl Marcelo Cabrera, Alfredo Walter Abán y Gustavo Benjamín Monzón.

Cabe recordar que Guerra llega condenado por un hecho sucedido durante la madrugada del 25 de diciembre de 2016, cuando vecinos de la plazoleta del barrio La Tablada, en medio de los festejos y saludos por Navidad y encontrándose chicos del barrio jugando, observaron a un móvil policial estacionado y efectivos uniformados que discutían con un vecino, en actitud autoritaria.

En un momento, comenzaron a hacerse disparos de ithaca (escopeta de corredera o repetición manual) en la zona de la puerta de la casa de un vecino. Fue así que salió la víctima (Tapia) a recriminar la situación y el oficial Guerra, quien portaba el arma según dichos del propio oficial y los vecinos, le apuntó en el pecho. Ante su desesperación, el damnificado tomó la punta del arma para que no le diera en el pecho y el impacto del disparo le dio en la entrepierna.

fuente: justicia salta

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