Martín Castellazzi, ya integra el cuerpo técnico de Salta Basket
24/09/2026

El asistente técnico de Salta Basket lleva al básquet desde los 5 años y construyó su camino desde las formativas hasta llegar a integrar cuerpos técnicos profesionales. En Salta, afronta un nuevo desafío junto al equipo que conduce Ariel Rearte.
La historia de Martín Castellazzi con el básquet comenzó en Junín, cuando apenas tenía 5 años. Una invitación de un amigo del jardín lo llevó por primera vez a Argentino de Junín, aunque algunos problemas de broncoespasmo hicieron que tuviera que dejar la actividad poco después.
A los 10 años volvió a acercarse al deporte que terminaría marcando su vida. Muchos de sus compañeros de escuela jugaban en Argentino y, en un contexto especial para el básquet argentino —el histórico oro olímpico conseguido por la Selección en Atenas 2004—, Castellazzi comenzó a mirar el deporte con otros ojos.
“Ese oro olímpico hizo que empezara a mirar el básquet con otros ojos y que sintiera algo distinto”, recuerda.
Desde entonces, completó todas las categorías formativas de Argentino de Junín hasta llegar a Primera local. En ese recorrido tuvo la posibilidad de consagrarse campeón en cada una de las categorías por las que pasó.
Sin embargo, con 18 años, mientras transitaba la categoría U19, empezó a entender que el camino hacia el básquet profesional como jugador podía ser difícil. Su deseo de llegar a la Liga Nacional o al TNA —actual Liga Argentina— seguía presente, pero comenzó a aparecer una nueva posibilidad: ser parte de un cuerpo técnico profesional.
A los 19 años, mientras iniciaba el profesorado de Educación Física, también comenzó su formación como entrenador. La decisión tenía un objetivo claro: aprender desde las bases, enseñar el deporte que tanto lo apasionaba y construir, paso a paso, el camino hacia el básquet profesional.
En ese proceso hubo una figura que dejó una huella especial. Andrés “Colo” Huarte, uno de sus entrenadores en formativas, fue una referencia por su manera de enseñar y de transmitir el juego.
“Me gustaba mucho cómo me enseñaba a jugar y un poco hizo que me reflejara en él a la hora de enseñar”, cuenta Martín.
El valor del día a día
Para Castellazzi, ser entrenador tiene una motivación que va mucho más allá de lo estrictamente táctico. El trabajo cotidiano y la posibilidad de acompañar el crecimiento de los jugadores son algunos de los aspectos que más disfruta de su profesión.
“Lo que más me gusta de ser entrenador es el día a día. Poder ayudar en el crecimiento de los jugadores, en el caso de los más chicos, o ayudar a que el equipo profesional juegue mejor”, explica.
Dentro de sus funciones como asistente, el análisis ocupa también un lugar central. Estudiar al rival, detectar sus características y colaborar en la búsqueda de alternativas tácticas para cada partido forman parte de una tarea que disfruta especialmente.
Su recorrido como entrenador comenzó en el básquet formativo de Los Indios y Sarmiento de Junín. Luego pasó por Defensores de Villa Ramallo, donde trabajó con las categorías U17, U19 y Primera. Más adelante llegó a Hispano Americano de Río Gallegos, donde se desempeñó en la Liga de Desarrollo y como segundo asistente en el equipo de la Liga Nacional. Su siguiente experiencia fue en Unión de Santa Fe, como asistente en el equipo profesional.
Un nuevo desafío en Salta
Su llegada a Salta Basket estuvo directamente vinculada con Ariel Rearte, con quien ya había trabajado en Unión de Santa Fe.
“Decidí venir a Salta porque Ariel me llamó muy convencido de querer armar un buen equipo con ambición. Además, me gustó mucho su forma de trabajar y el espacio que me da como asistente”, destaca.
A esa propuesta se sumaron las buenas referencias que recibió de exjugadores y entrenadores que tuvieron su paso por Salta Basket, algo que terminó de convencerlo para asumir este nuevo desafío profesional.
Ahora, en Salta, Castellazzi forma parte de un cuerpo técnico que tiene objetivos concretos para la próxima etapa. El primero es superar las últimas tres campañas del equipo en la Liga Argentina. El segundo, con una mirada puesta más allá del presente, es contribuir al crecimiento del básquet formativo de la provincia.
“Queremos ayudar a que en un futuro más chicos salteños puedan formar parte del equipo superior”, sostiene.
A sus 32 años, aquel niño que comenzó a jugar al básquet en Junín encontró en la conducción y la enseñanza una nueva manera de vivir su pasión. Desde las formativas de Argentino hasta los cuerpos técnicos del básquet profesional, Martín Castellazzi continúa construyendo un camino que ahora tiene a Salta Basket como nuevo capítulo.
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