Impulsan el fortalecimiento del Sistema Federal de Áreas Protegidas
20/10/2010
En la Argentina, el Sistema Federal de Áreas Protegidas (SIFAP), registra para 2007 (últimos datos disponibles), 435 áreas protegidas que cubren 21.515.000 hectáreas (ha) en todo el país.
De ellas, 35 unidades (3.656.300 ha) corresponden a la jurisdicción federal y 400 (17.858.700 ha) a la jurisdicción provincial. De esta manera, la cobertura de protección continental aumentó en los últimos 10 años de 5,26 por ciento a 7,71 por ciento.
Con estos datos, y la reciente ubicación en el noveno lugar entre los países que poseen mayor cantidad de recursos naturales, según el Informe Planeta Vivo 2010, Argentina es un activo participante de la X Conferencia de las Partes de la Convención de Diversidad Biológica (CBD), que se realiza en Nagoya, Japón.
En ese marco, la Fundación Vida Silvestre -que también participa en esa reunión cumbre en la que hay representantes de unas 200 naciones-, impulsará la adopción de un nuevo plan estratégico 2010-2020 con metas ambiciosas y acciones concretas en la Argentina para lograr su cumplimiento.
“Hace falta fortalecer el Sistema Federal de Áreas Protegidas (SIFAP), y consolidar un marco regulatorio que fije estándares de inversión y manejo para estos sitios, sustentados en políticas comunes entre las jurisdicciones nacionales y provinciales, así como generar mecanismos de financiamiento para el sector público, e incentivos para la creación de áreas protegidas privadas”, sostuvo Flavia Broffoni, Coordinadora de Políticas de Áreas Protegidas de Vida Silvestre.
De acuerdo al Informe Planeta Vivo 2010, en 2009 se registraron 133.000 áreas protegidas en el mundo, que cubren un total de casi 19 millones de kilómetros cuadrados de tierra y mar, es decir, 12.9 por ciento de la superficie de tierra emergida y el 6.3 por ciento de mares territoriales. A su vez, solamente el 0.5 por ciento de los mares extraterritoriales está actualmente protegido.
En el país, el nivel de protección no es parejo en todas las ecorregiones del país. Por ejemplo, los Bosques Andino Patagónicos cuentan con un 35 por ciento de la superficie protegida, mientras que el Pastizal Pampeano apenas tiene un 1 por ciento protegido y el Chaco Húmedo un 3,43 por ciento.
A su vez, sólo un 20 por ciento de estas áreas protegidas se encuentra con un nivel aceptable de manejo (con guardaparques, presupuesto y plan de manejo, entre otros), mientras que el 57 por ciento cuenta con nulo nivel de implementación.
“Algunos acontecimientos ocurridos este año reflejan esta situación. Por un lado, la reciente creación del Parque Nacional Islas de Santa Fe y la realización del 1º Congreso de Áreas Protegidas de la provincia de Buenos Aires son buenos indicios a seguir. Por otro, el intento de expropiación de Sierras de las Quijadas por parte del gobierno de San Luis, acertadamente suspendido por resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es un ejemplo de falta de articulación entre la jurisdicción nacional y provincial”, aseguró Broffoni.
Por otro lado, la superficie de mar y costas con algún grado de protección es de 0.79 por ciento. “Actualmente contamos con 45 áreas marino costeras protegidas, de las cuales el 80,6 por ciento no poseen o tienen escasos recursos para satisfacer el manejo básico, representando un serio riesgo para su permanencia y viabilidad a largo plazo”, precisaron desde la Fundación.
Las áreas protegidas son una solución natural para adaptarnos mejor a los impactos del cambio climático. Por ejemplo, los Esteros del Iberá contribuyen a reducir las sequías y a mantener el nivel de producción de los alimentos por su rol en la regulación de las precipitaciones regionales.
A su vez, son una herramienta clave para integrar la conservación de la biodiversidad con el uso sostenible de los recursos. Así, se puede aumentar la capacidad de las pesquerías a través de áreas protegidas, limitando la contaminación pesquera y frenando las emisiones de dióxido de carbono.
Por último, proveen servicios ambientales para satisfacer las necesidades humanas. En este sentido, la Reserva Las Costas abastece de agua potable a los habitantes de la ciudad de Salta.
Un Área Protegida es un área manejada con normas que garantizan la protección de los recursos naturales y culturales, convirtiéndose además en la herramienta más importante para la conservación de la diversidad biológica y el sostenimiento de los servicios que los ecosistemas le brindan la sociedad.
Si bien la mayor categoría es la de Parque Nacional, existen otras formas de conservación como: Monumento Natural, Reserva Provincial, Municipal, Urbana, Privada y Educativa, entre otras.
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