A los 100 años, murió Francisco Varallo, una leyenda del fútbol

30/08/2010

El ex goleador de Gimnasia y Boca falleció en La Plata. Era el último sobreviviente de la final del Mundial 1930. "Pancho" vivió desde adentro una de las grandes transformaciones del fútbol argentino. El club platense decretó un día de duelo.



Apenas cinco meses atrás, más precisamente el 5 de febrero, Francisco "Pancho" Varallo cumplía cien años y agigantaba su leyenda; la del hombre que fue parte del fútbol en su estado más puro y vivió lo suficiente como para contarlo.

El ex goleador falleció esta mañana, en su residencia de La Plata, donde tantas veces relató sus memorias de la final del primer Mundial de fútbol, el de 1930, de la que fue su último sobreviviente.

"Pancho" fue titular en aquel partido decisivo que, el 30 de julio de 1930, en Montevideo, el local Uruguay le ganó por 4 a 2 a la selección argentina para quedarse con la primera copa de una competencia que se convertiría en la obsesión de todos los países futboleros.

Varallo fue además un baluarte de Gimnasia y Esgrima La Plata, donde debutó en 1928, en pleno amateurismo, y de Boca, con el que debutó en 1931, ya en el inicio de la etapa profesional.

Vivió casi toda su vida con el reconocimiento de haber sido el máximo goleador de la historia de Boca en la era profesional, con 194 tantos, y se alegró de ser testigo en el momento en que era superado por su conciudadano Martín Palermo, el 6 de marzo de 2008.

Asimismo, fue un gran orgullo de la ciudad de La Plata, donde una de sus calles lleva el nombre de Francisco "Pancho" Varallo y fue declarado "ciudadano ilustre". Con el club platense fue campeón en 1929, un título que gran el fútbol argentino ignora por ser parte del amateurismo.

"Carlos Gardel nos visitó en la concentración del Mundial de Uruguay, en la Barra de Santa Lucía. Nos cantaba unos tangos y jugábamos a la lotería. Era un fenómeno y cada vez que lo cruzábamos en la avenida Corrientes nos invitaba a tomar un café", contó alguna vez.

El 20 de septiembre de 1931, jugó el primer Superclásico del profesionalismo, en el que convirtió un polémico gol de penal. El hecho de que Varallo marcara luego de sacar la pelota prácticamente de las manos del arquero, quien había dado rebote, produjo un enfrentamiento que obligó a la suspensión del partido. "Después, lo ganamos en los escritorios", relataría el propio "Cañoncito" tiempo después.

Ese mismo año fue campeón con Boca, que es lo mismo que hablar del primer campeón del profesionalismo. Esa temporada fue el goleador de su equipo, con 27 tantos. Otros dos títulos llegaron en fila, en 1934 y 1935. Un año antes, sin embargo, resultó glorioso desde lo personal, al marcar 34 goles en igual cantidad de encuentros.

Testigo de un fútbol muy diferente al que se vive en la actualidad, dejó la práctica profesional en 1940, tras una lesión en los meniscos y con apenas 30 años. Recibió decenas de homenajes en vida y gozó de una lucidez envidiable casi hasta el final del camino. Hoy, junto con él, se fue un pedazo de historia grande del fútbol nacional.

(Infobae)

Más sobre: General.

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir