Vecinos de la Villa Floresta cuentan cómo sobreviven hace más de 40 años sin agua corriente, gas natural, asfalto, seguridad, alumbrado público, transporte público y trabajo formal. Organizados se hicieron sentir en la sesión del Concejo Deliberante y denunciaron al PO de oportunistas.
Villa Floresta se divide en dos partes, una es Floresta y otra Floresta Norte -el asentamiento-. Recorriendo el barrio se nota a simple vista la precariedad habitacional, se observa como diariamente consumen, lavan y se bañan con agua estancada en tachos de 200 litros metálicos -aquellos viejos contenedores de aceite o combustible vehicular-, que logran llenar cada tres días cuando pasa una cisterna de la empresa proveedora del líquido esencial de vida, “Aguas del Norte”. Con baldes y largas mangueras llenan los tachos para que los integrantes de la familia hagan uso y consumo.
Gran parte de la urbanización no contó con una planificación por lo que se hace difícil acceder en vehículos hasta la puerta de sus hogares, se llega a caminar a la zona más alta hasta dos cuadras en ascenso al cerro para llegar a destino. Los corredores de transporte público Nº 2 de la empresa El Cóndor no circulan a menos de 6 manzanas de la villa. Punto que hace caminar a mujeres embarazadas, ansíanos y niños estas cuadras desde la parada hasta su hogar.
Por la falta de alumbrado, grupos antagónicos de otras barriadas se hacen presentes en la zona, generando temor caminar por las estrechas calles. La policía circula muy esporádicamente, aunque reconocen los vecinos que se mantiene una relación constante con la Comisaria 4ª de Villa Mitre.
Vecinos de la barriada salteña no esperarán más, quieren soluciones concretas. Osvaldo Janco, Vocero de la comisión barrial, denunció las falencias e inexistencia de servicios públicos y como vienen hace más de cuatro década solicitando que se resuelvan los pedidos.
“Ya nos cansamos de ser usados políticamente en tiempos de elecciones. Todos recorren el barrio prometiendo lo que nos falta pero nunca concretan nada. Decidimos venir a plantear pacíficamente a los concejales que intervengan en esta situación. Lamentamos descubrir que el Partido Obrero nos utilizó, ellos no quieren solucionar sino mostrarnos para el conflicto”, afirmaba Janco.
“Queremos vivir dignamente, solo eso, ya no queremos estar en estas condiciones. Se hace difícil tener que buscar el agua en baldes, esperar que nos traigan agua como si fuéramos animales. Nos urge que nos habiliten una línea que cruce por el barrio para evitar que caminen cuadras empinadas madres que tienen hasta seis hijos menores de 11 años. No queremos tomar medidas más drásticas, pedimos lo que es justo”, finalizó.
Los vecinos mientras tanto esperan una pronta solución, antes de tomar la decisión de accionar con protestas y cortes de ruta, entre otras metodologías conocidas.
Fernando Climent para L@ Hor@