El enoturismo, un fenómeno creciente en la Argentina

Gracias al denominado ‘Caminos de los vinos’, el turismo vitivinícola ha resultado muy prolífico durante los últimos años alcanzando en el último lustro un crecimiento del 142%. Salta y Mendoza son los mayores exponentes.

Cerca de 1.2 millones de turistas recorrieron el año pasado los «Caminos del vino» de Argentina, una actividad creciente que suma dividendos para las bodegas, según un informe privado divulgado por el sector.

El crecimiento de la cantidad de turistas que recorre las rutas argentinas ha sido de 11% con respecto a 2007, frente al alza interanual del 1,4% en el total de viajeros que visitaron Argentina durante 2007, de acuerdo con el tercer Informe Nacional de Turismo Vitivinícola.

Este estudio fue elaborado por la Comisión Nacional de Turismo Vitivinícola de Bodegas de Argentina, institución que agrupa a cavas que abren sus puertas a los visitantes.

Según el sondeo, 43,5 de los visitantes a bodegas son turistas extranjeros, y la mayoría de las visitas internacionales provienen de Brasil, USA, Canadá y Chile.

«Durante 2008, las visitas de turistas extranjeros a bodegas aumentaron 15%, lo cual refleja el creciente interés que despiertan las bodegas de Argentina en el mundo», destaca el informe.

La provincia de Mendoza, la mayor productora vitivinícola del país, mantiene el liderazgo en cantidad de turistas que recorren los «caminos del vino», pero Salta ha aumentado la afluencia considerablemente.

Una vez que finaliza el recorrido, 70% de los vivistantes compra vinos en las bodegas, establecimientos que además venden a sus visitantes otros «recuerdos», como sacacorchos, camisetas, gorras, libros y copas.

«Este trabajo muestra el gran dinamismo del sector turístico dentro del mundo vitivinícola, el desafío es seguir creciendo y fortaleciendo los ‘Caminos del Vino'», resaltó Angel Vespa, presidente de Bodegas de Argentina, citado por el diario Los Andes.

Este crecimiento de la cantidad de visitantes a las bodegas de las provincias vitivinícolas del país que abren sus puertas al turismo, a un promedio de 2.804 personas diarias, fue considerablemente mayor que el incremento en el total de turistas que arribaron a la Argentina en el mismo período (24%), destacó el trabajo.  El turismo enológico creció 142% en los últimos 5 años, según el relevamiento.

Con 72% del total de enoturistas, Mendoza -la provincia con mayor cantidad de bodegas abiertas al turismo- mantuvo su liderazgo y San Juan su participación (8,5%), pero Salta aumentó sus indicadores considerablemente (10,3%).

Del total de bodegas que conforman los Caminos del Vino (actualmente 163, contra sólo 62 en 2004), 128 pertenecen a capitales argentinos; el resto corresponde a inversiones de España, Francia, Holanda, Portugal, Chile y Estados Unidos, entre otros.

Durante 2008, las visitas de turistas extranjeros a bodegas aumentaron 15%, con relación al año anterior; y las de los visitantes argentinos (principalmente de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa) crecieron 2%.

De acuerdo con el relevamiento, los turistas de los ‘Caminos del Vino’ tienen cada vez menos conocimiento respecto de la actividad, es decir que son turistas menos especializados.

El 75% de los turistas que visitan las bodegas tienen entre 18 y 55 años (55% son mujeres); los menores de 18 años representan el 11% de las visitas, realizando el recorrido con fines educativos.

Internet, las oficinas de informes públicas, la información que brindan los hoteles, el boca a boca y las publicaciones de los medios de comunicación son los principales medios por los que los turistas llegan a las bodegas.

El ocio y la compra son las principales motivaciones de los turistas a la hora de realizar sus visitas a las Bodegas de Argentina.

Además del recorrido por las instalaciones de las bodegas y la degustación de sus vinos, las instituciones ofrecen distintas opciones para los turistas, cabalgatas, comidas típicas, astronomía, spa, golf, museos y actividades para niños, entre otras.

Con una media de tres empleados destinados a recibir a los turistas en las bodegas, el sector de la vitivinicultura -a través de la unidad de negocios que es el Turismo del Vino- generó más de 489 puestos de trabajo.

Los meses de mayor presencia de turistas son enero, febrero, marzo y julio; y los días, viernes, sábado y domingo; sin embargo, cada vez más se rompe con la estacionalidad de las visitas y las bodegas van recibiendo turistas a lo largo de todo el año.

La Argentina es el 5to elaborador mundial de vinos, después de Francia, Italia, España y USA; y el 6to país consumidor con un promedio de 4,2 litros mensuales per cápita, según datos oficiales, y el 10mo exportador a nivel global.

Fte Urgente24

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