Según fuentes oficiales, fue a través de un llamado telefónico que alertó sobre la existencia de "tres litros de nitroglicerina" en el despacho del Vicepresidente de la Nación. Inmediatamente, se presentaron las denuncias correspondientes y hubo una revisión de la Brigada Antiexplosivos. Después de una exhaustiva búsqueda, se informó que se trató de una falsa alarma.