Voto electrónico: invitación a un debate racional


Es increíble que un Ministro de un gobierno democrático actué como Loutaif, negando a los ciudadanos la
posibilidad de criticar los actos de gobierno o de sugerir mejoras.

Ante una solicitada que solo hace públicos pedidos, que ya se habían efectuado con anterioridad, sobre el sistema
de voto electrónico, el Ministro, en lugar de responder las sugerencias, sea aceptándolas o indicando porque no
son necesarias, sale a descalificar a quien hace aportes a un mejor sistema electoral.

Necesitamos un debate racional, no un ministro que se parece a un gallo de riñas a quien le tocaron algún interés o «sentimiento».

No se trata de «bastardear» sino de cuidar la transparencia de nuestras instituciones. La novedad se produce porque legisladores de una oposición a la que no se escucha, ni se quiere escuchar, manifiestan su desacuerdo con algunos aspectos de la propuesta para un nuevo sistema electoral. En una democracia estos cambios DEBEN consensuarse, no es admisible, que el gobierno unilateralmente cambie las reglas de juego y encima niegue la posibilidad de críticarlas. Avanzar sin consenso en estos temas es avasallar la ciudadanía.

No se trata de una cuestión partidaria, sino una cuestión de alta política ciudadana. La transparencia del sistema electoral

No se trata de desconocer las elecciones pasadas. Tal como dice la ley que lo autorizó, se trata de un sistema experimental, que fue probado parcialmente. Proponer mejoras no implica desconcer los cargos ya elegidos, sino mejorar para el futuro, sobre todo ante el adelanto de la pretensión de usarlo en forma definitiva para toda la Provincia. Para eso se probó, para mejorarlo.

Dice el Ministro, en la única frase donde intenta un debate real y racional: «Este sistema permite cotejar lo que se seleccionó en la pantalla con el voto impreso en papel que además se deposita en una urna”.

Es cierto, pero luego los votos los cuenta una máquina, y NADIE controla que esa máquina cuente bien, NADIE salvo la empresa conoce las instrucciones que esa máquina sigue. O cómo la computadora graba los microchips de las boletas de voto. De hecho lo que se cuenta es lo que esta en los chips y no lo impreso. Son justamente las cosas que pedimos, que se audite esa cuenta, que se permita a los fiscales fiscalizarla, y que se publiquen las instrucciones de la máquina.

En otra frase: «les debe haber molestado que el lanzamiento haya tenido tanta repercusión a nivel nacional» y les recomendó a los firmantes que busquen maneras de llegar a la sociedad y dejen de cuestionar el sistema del voto electrónico.»

Yo le recomiendo al Ministro que atienda sus obligaciones y asegure un sistema que funcione correctamente y en forma consensuada. Obviamente si el sistema no se corrige, para dar las necesarias garantías, el debate sera nacionalizado.
Necesitamos funcionarios que actúen con respeto ante las inquietudes de la ciudadanía y diferentes partidos y ciudadanos.

¡Atienda los cuestiones concretas y no niegue que otra gente pueda pensar diferente! Parece ser un pecado cuestionar aspectos concretos de la instrumentación del e-voto. Es como que «de eso no se habla», para el Ministro, para quien todo esto es «un sentimiento».

NO vamos a tolerar un fraude en Salta, Sr. Ministro. No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Arreglen el sistema en vez de plantear criticas sin sentido a quienes los critican. Ud es el Gobierno, gobierne. Nosotros como ciudadanos controlaremos y aportaremos a la transparencia.

Me ofrezco personalmente para debatir públicamente por cualquier medio, con quien la Empresa, el Gobierno o el Tribunal Electoral disponga, a los efectos de que la ciudadanía quede con una idea clara de que estamos discutiendo y sus razones.

Diego saravia

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