Los Zombies
29/07/2012
1.-Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, el más acérrimo crítico de la realidad europea y la cara global del keynesianismo siglo XXI, en una entrevista con Der Spiegel graficó la situación económica de EEUU y del viejo mundo como una película de muertos vivos que se balancean sin rumbo. El economista ironizó :”…La naturaleza de los zombies es que siguen caminando y tropezándose sin importar cuántas veces lo hayas matado. Lo mismo ocurre con la política de ahorro y ajustes. Por lo menos desde hace dos años es claro que no lleva a ninguna parte y sin embargo se sigue predicando y presentando como un modelo de éxito...”.
Europa, capitaneada por Alemania, eligió el camino del ajuste y privilegia las reducciones agresivas de los enormes déficits fiscales de los países de la Eurozona sobre cualquier medida que impulse el crecimiento mediante la expansión del gasto público o la emisión monetaria. La emisión de dinero es resistida por Alemania que carga sobre sus hombros la hiperinflación de la década de 1920- una de las causas del nazismo- y se niega a hacerse cargo de los problemas del resto de la comunidad.-
América Latina está percibiendo los efectos de la caída de demanda mundial. Las exportaciones argentinas y brasileñas se resienten al ritmo en que China desacelera su marcha. La Argentina apostó a crecer muy fuerte más allá de las restricciones estructurales que faltan resolver. Hay que importar energía y bienes de capital, pagar deuda externa , remitir utilidades, por ello es necesario generar divisas para afrontar erogaciones. El gasto público argentino se expandió más que los ingresos.-
Brasil fue más conservador desde lo fiscal, con un esquema de metas de inflación (en política monetaria) a costa de resignar crecimiento. Ahora vuelve a dinamizar la actividad, con beneficios fiscales a la adquisición de bienes durables, como automóviles, por ejemplo y esto impulsará la fabricación de automóviles en Argentina.-
2.- Más allá de los déficits fiscales, Europa debe generar un programa expansivo del gasto público, que el BCE financie los déficits, porque la clave pasa por recuperar la demanda. El economista Carlos Leyba afirma que el Estado en Europa representa cerca del 50% del PBI, justamente por el éxito del Estado de Bienestar luego de la Posguerra.
La directora gerenta del FMI, Christine Lagarde, atizó el fuego en Atenas, al defender el ajuste griego y responsabilizar a la población por las penurias: “..En lo que respecta a los griegos, también pienso en gente que en todo momento busca no pagar impuestos…”. Reafirmó que el FMI no flexibilizará el plan de austeridad griego a cambio del plan de rescate. “Deben hacer cargo”, exigió.-
En los últimos meses en nuestra Salta han reaparecido declaraciones esquizofrénicas de los zombies locales, consustanciadas con el pensamiento neoliberal de la “dama de hierro” Lagarde y el sello del Consenso de Washington, en un nuevo intento de penetrar en el territorio provincial como verdad revelada.
La persistencia del “jucarismo” es la nostalgia por regresar al desguace del Estado, un retorno sin pudores de lo peor del neoliberalismo noventista junto con mapas de la seguridad que pongan fuera de la visibilidad a los excluidos y a los pobres. Es el avance de una derecha vernácula que insiste en la ampliación exponencial de la concentración de la riqueza y del poder en cada vez menos manos. El neoliberalismo local es un pobrísimo remedo de lo que surgió en EEUU y Europa en los tiempos de Reagan y Thatcher, cuando se consumó un pensamiento neoconservador que tendría gran influencia en las décadas posteriores.-
Nada queda de esa eternidad prometida por los cultores del fin de la historia, pero no dejan de expresar su mefistofélica astucia manipulando información que anuncia la llegada del caos, sin otro objetivo que multiplicar el horror paralizante. Cuanto peor, mejor, declaman sus portavoces, atemorizando de tal modo a la población para disponerla a las alternativas instrumentadas por los mismos causantes de la crisis.-
En las elecciones salteñas del año 2013 estará en juego la idea de una democracia que sea capaz de habitar el conflicto - no como fin de la convivencia social sino como genuino recreador de la vida colectiva - y de recuperar concepciones distribucionistas con un rol más activo del Estado en la defensa de los más débiles.-
En varias oportunidades el senador Juan Carlos Romero expresó que quiere construir un “país en serio” y para ello es prioritario, enfatiza, “terminar con el proyecto chavista”, porque la Argentina esta acorralada en “un modelo improductivo” con un “estatismo ineficiente”. El ex-gobernador que fuera candidato a Vicepresidente del riojano que realizó el proceso de privatizaciones/rifatizaciones más extremo de toda Latinoamérica, es un conspicuo representante de ese “menemismo”. Su ideología no se aleja demasiado de su bolsillo.-
Curiosamente Romero argumenta que “El desmanejo de los fondos de la ANSES es irritativo. Se utilizan los ahorros del sistema previsional para financiar el gasto publico sin dignificar el deteriorado ingreso de los jubilados”, mientras oculta que la privatización del sistema previsional fue la principal causa del déficit estatal que desembocó en la crisis del 2001 y que jamás cuestionó la transferencia de esos fondos a manos privadas para exclusivo beneficio de las AFJP, sus socios, accionistas y altos ejecutivos, que disfrutaron durante una década de suculentos ingresos mientras a los jubilados se les deterioraban sus haberes.-
La apertura importadora que apoyó el senador salteño, reforzada por la sobrevaluación artificial de nuestra moneda y meta principal del “plan de convertibilidad”, causaron la desaparición de grandes sectores industriales y el incremento de la desocupación, la precarización laboral y el deterioro de los salarios. El “serio” Romero, alumno predilecto del “Consenso de Washington” que redujo la Argentina a la condición de apéndice del sistema global financiero creyó a pie juntillas en la “teoría del derrame”, transformando a casi el 50% de los salteños en pobres e indigentes.
El triunfo de Juan Manuel Urtubey en Octubre de 2007 significó en Salta una “insubordinación fundante popular” contra el proceso neoliberal, profundizado con Menem y De la Rúa, en el cuál funciono un mecanismo de pillaje liderado por grupos financieros transnacionales y un reducido núcleo de empresas extranjeras y nativas, operando con altísimas tasas de ganancias.
Lo que defiende “en serio” el ex gobernador y sus adláteres es la eternización del ajuste, colocando el Estado al servicio exclusivo del capitalismo concentrado, especulativo-financiero en el marco de una economía provincial que funcione a baja intensidad, de tipo colonial, gestionada por tecnócratas. El modelo neoliberal desindustrializador que defiende el senador apuesta a terminar con el intento de redistribución del peronismo, prefiere el rentismo de una producción reprimarizada y no el desarrollo industrial de la Provincia. Ese modelo es uno de los responsables políticos de la “miseria planificada” en nuestra Región. En síntesis: Juan Carlos Romero continúa representando la política de Martínez de Hoz/Cavallo.
¿ Alguien cree “seriamente” que el senador es un dirigente justicialista o representante de un partido nacional y popular?. Bastaría recordar su Ley de Emergencia Económica y Administrativa, puntapié de la reforma del Estado que permitió diseñar la ingeniería legal para su desguace y el despido de más de 5.000 empleados públicos, mediante el ardid de una “flexibilización laboral” que pulverizó los derechos de los trabajadores.-
En cadena, varias empresas estatales fueron cayendo en la picota del Estado rematador: la Dirección Provincial de Energía, Obras Sanitarias, Banco de Préstamos y Asistencia Social, Banco Provincial, etc.; disolviendo además AGAS y la Dirección de Arquitectura. En vano los salteños siguen esperando que alguna Comisión parlamentaria investigue el precio de venta vil ( $70.000) que pagaron sus “enigmáticos” adquirentes.-
Exteriorizando su “gorilismo” político intenta descalificar al Gobierno Nacional de “chavista”, ocultando su avieso rechazo a la integración de Suramérica. Con ese discurso anodino avala la balcanización del continente, demostrando su arcaísmo ideológico antinacional, porque la América, al Sur del río Bravo no estaba dividida porque era “subdesarrollada”, sino que está última condición tiene como origen esa fragmentación.-
3.- Mientras a partir del 2003 la Argentina comenzó a alejarse del “primitivismo agrario” del Primer Centenario, del modelo agroexportador carente de industrias, sometido al saqueo de los precios y al creciente endeudamiento externo fraudulento, los discursos del senador traslucen su velada oposición al desarrollo productivista-inclusivo similar al que impulsara Perón en el período de sustitución de importaciones, pretendiendo olvidar que el peronismo es básicamente industrialista porque los pueblos sin industrias están condenados a no ser soberanos.
Su propuesta para Salta y la Argentina pareciera ser una “economía primaria de granja” prefiriendo el intercambio de productos primarios por industriales sobre el fortalecimiento del mercado interno. Un país en “serio” no es una casa de comercio, cuya riqueza consiste exclusivamente en el saldo que deja el intercambio con el exterior, la riqueza de un país se mide por su propia producción y la capacidad de consumirla, aprovechando al máximo los propios recursos.-
Es esencial que el debate cultural y político ponga punto final al carnaval veneciano de los jucaristas. El senador es un ícono de un “revanchismo social” que sueña con la Argentina del Primer Centenario, la de las vacas y las mieses para unos pocos, la del Estado de Sitio, del voto restringido y la represión a los derechos obreros, temerosa de las multitudes aluvionales y en la que Europa era el faro que orientaba el imaginario del país opulento. A la derecha del terruño solo le preocupa garantizar la perpetuación de la tasa de ganancia.-
Romero no advierte que el modelo que él defiende es de una Argentina pretérita, donde los negros y los gringos eran considerados la “chusma” aluvional y los dueños de la tierra pertenecían a la “oligarquía con botas olor a bosta”, como la bautizo Sarmiento. No quiere convencerse, igual que Alfredito Olmedo, que por mucha riqueza que haya acumulado, no pertenece al linaje de esa clase social, dueña de abolengo y esencia, hacedora- según Luis Biolcati- de la “Patria”. Le sugerimos lo mismo que Maquiavelo le aconsejó al Príncipe:”…Si sólo puedes defenderte con un fantasma es porque ya eres uno…”.-
Salvo algunas honrosas excepciones, los legisladores salteños tampoco parecen identificarse con esta Argentina del Bicentenario, donde los eternos ninguneados de nuestra historia, silenciados por las retóricas del establishment comunicacional, han vuelto a reencontrarse con lo que les pertenece, con el espacio público, haciendo hincapié en la historia profunda del continente mestizo y de un país que aspira a la igualdad y a la distribución más equitativa de las riquezas. Tampoco Romero parece adherir al conjunto de principios que sustentan la historia nacional, popular, federalista y suramericana.
En un muro de Masa Tepe- Nicaragua- poco después de la caída del dictador Somoza, un graffiti anunciaba “Se morirán de nostalgia, pero no volverán…”. En Salta, tras el fracaso de la política económica y social impuesta por el “jucarismo”, se necesita articular una nueva estructura estatal que tenga en cuenta la importancia de la igualdad social y el empleo, que establezca un balance entre el accionar del gobierno, la sociedad y el mercado. Existen algunos funcionarios que se apropiaron de las retóricas neoconservadoras, porque siguen considerando que el Estado que controla no es eficiente y deberían estar más pendientes de los desafíos que le propone la gestión.-
Debemos terminar con la colonización cultural y psicológica. Si intentamos un hacer diferente sin ser diferentes, seguiremos repitiendo los males que nos han impuesto a través de la dominación. Habrá entonces que colocar los mayores esfuerzos en generar modos y forma de desalienación.
Juan Carlos Romero continúa siendo personero de la trampa tendida por el sistema imperial bélico-comunicacional que denuncia acertadamente Paul Krugman. La Salta que “no tiene futuro” es la que él gobernó. Sus aspiraciones para las elecciones del año 2013 se limitan a conformar el aterrador “Frente político-partidario del Subdesarrollo”. No podemos volver atrás, a la Salta del ajuste, el desempleo, la desigualdad, la pobreza y la marginación, los negocios privados con recursos de todos y la inclusión para unos pocos. NUNCA MAS.-
Salta, 29 de julio de 2012.-
Nicolás R. Juárez Campos.
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