Las cadenas de valor artesanales enriquecen las microregiones

25/10/2010

La Cadena de Valor Textil Artesanal, iniciativa que se originó en el 2003 por el Sub-Programa "Cadenas de Valor" en Capilla del Monte - Córdoba, con productores y artesanos en el Valle de Punilla, ha sido  re-editada en  Entre Ríos a través del corredor San José de Feliciano – Paraná; La Madrid, y localidades aledañas (Libano, Ponteaut y Colina) en la provincia de Buenos Aires,  y en la Región de Cuyo (San Juan - Mendoza) más recientemente.


En este proceso de articular los diferentes eslabones de la cadena, el INTI ha generado los Protocolos de Calidad, Procesos y de Gestión que posibilita el entendimiento entre los diferentes eslabones de la misma (productores primarios, hilanderos, tejedores y comercializadores), donde el 96% está integrado por mujeres que no tenían posibilidades de inserción laboral

Toda esta experiencia nos permitió construir un idioma común en los aspectos organizacionales y productivos que facilita la transferencia tecnológica y permite trabajar en forma integrada a pesar de estar en territorios muy distantes.

Es de destacar que en toda actividad artesanal, o de baja escala, predomina la mano de obra intensiva. En el caso de las industrias artesanales, éste es un atributo del producto final obtenido.  Por eso no podemos hablar de tecnología en el simple ámbito de la maquinaria, sino extendemos a la innovación a nivel de mejora de procesos, condicionantes de entorno, aplicación de tecnologías blandas

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como el diseño y la incorporaciòn  de conocimientos de nivel organizativo y administrativo.

Las características técnicas y tecnológicas constituyen una dimensión esencial del aprendizaje, en la medida en que pueden constituir escenarios de desarrollo.

La Cadena de Valor Textil Artesanal del Noroeste de Córdoba ha sido fuente de inspiración para las demás Cadenas coordinadas por el INTI, INTA, la Sec. Agricultura Familiar y Caritas, conformando en cada una de ellas una realidad  diferente que demanda un ajuste de la actividad, pero con una necesidad en común, por lo cual  al conocimiento propio y por terceros de la situación de pequeños productores y artesanos, la re-edición y trasferencia de la experiencia a otros territorios ha sido posible y fuertemente positiva.

Esto nos lleva en la actualidad  a contar con 50 unidades productivas en la Cadena de Feliciano – Paraná; 40 unidades en la Cadena de La Madrid y alrededor de 30 en la incipiente Cadena de Cuyo.

La metodología de Cadena de valor en microregiones enfatiza la importancia del territorio como espacio de desarrollo de capacidades, ya que en ellos se observa la aparición de unidades productivas de menor tamaño, con origen en lo local, que tienen la capacidad de desarrollar comportamientos innovadores en tecnología, formas de organización social, autoconsumo , la aparición de una nueva institucionalidad y la inserción de sus productos en nuevos mercados.

Contacto: Marcela A. Melaragno, e-mail: : marcelam@inti.gob.ar, Tel: 011-4724-6200 Int. 6774 / Cel: 011- 15-37654264

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