A raíz del siniestro del fiscal Alberto Nisman, en Salta capital marcharon. Con canticos reiterados del himno nacional, palmas, abucheo, insultos mostraron su malestar, incluso odio por el gobierno nacional, nada más. Fueron contados con pocos dedos quienes se los notaban congojados por la pérdida del letrado.
Los presentes denotaban una importante ira y seguridad sobre lo sucedido. Carteles y manifestaciones verbales presumían que el gobierno nacional es el responsable directo del destino fatal que tuvo Nisman. No daban lugar a dudas, la Presidente de los argentinos era culpable.
Lo más significativo fue ver como referentes de diferentes partidos políticos opositores al Gobierno Nacional se hacían presentes como oportunistas. Como nunca se los vio unidos por una misma razón a dirigentes de la UCR, PRO, PRS, PPS, FPS, y demás.
Por su parte también participaron dirigentes como Álvaro Ulloa del PPS, el fallido ex intendente Alejandro San Millán, los ex concejales Cesar Álvarez y Carlos Uluncha Saravia, el candidato a gobernador Juan Collado y Señora, entre otros.
División de interes
Finalizando, claramente se buscó instalar una hipótesis de lo que le sucedió al Fiscal. De los presentes todos coincidían en el mismo discurso, al repreguntarles sobre las pruebas que llevan a sostener tales afirmaciones, recurrían al silencio y se retiraban.
Difícilmente se construya desde el odio, pero aun peor es saber que no se puede descifrar un episodio lamentable desde el desconocimiento o hipótesis instaladas por terceros.
Fernando Primero Climent para La Hora