Declaró Eduardo Luis Duhalde en el juicio por la desaparición del ex gobernador de Salta

Declaró Eduardo Luis Duhalde en el juicio por la desaparición del ex gobernador de Salta
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, declaró hoy como testigo en el juicio que por el secuestro y la desaparición del ex gobernador de Salta, Miguel Ragone, se desarrolla en esta provincia norteña desde el 5 de abril pasado.
«Mi trato con Ragone fue circunstancial», señaló Duhalde, quien calificó al ex mandatario salteño desaparecido como «un hombre de profunda sensibilidad social, un médico con un sentido de la solidaridad muy grande, y un peronista con una visión progresista».
El funcionario nacional fue convocado por el querellante David Leiva, que representa a organizaciones de derechos humanos, y su participación se concretó a través del sistema de videoconferencia, desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante su testimonio, Duhalde comentó que su carrera de abogado y de defensor de presos políticos, más el hecho de haber sido víctima de persecuciones políticas, lo especializaron en cuestiones vinculadas al terrorismo de Estado.
Se refirió al «proceso de degradación de la legalidad creciente» en el país, hasta desembocar en el golpe de estado de 1976, al discurso utilizado por los responsables del luego denominado terrorismo de Estado, y las funciones de la Triple A como «grupo paraestatal liderado por el entonces ministro José López Rega».
La declaración de Duhalde, quien aclaró que el organismo a su cargo es querellante en la causa, se realizó al inicio de la audiencia.
Por otro lado, detalló que en 2006 «compareció ante la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación el ex subcomisario de la Policía de Salta Víctor Vilte», quien realizó «un pormenorizado relato de lo que él conocía de la desaparición del doctor Ragone».
Dijo que hizo «un relato muy fluido» de «cómo habían sucedido los hechos y de sus participantes», con «rasgos de coherencia» y «dando la impresión que había estado presente en el lugar, tal cual decía».
El testimonio de Vilte fue remitido a la Fiscalía interviniente en Salta, según precisó Duhalde, quien agregó que en la ocasión se propuso colocar al ex policía bajo el régimen de «testigo protegido», lo que no fue aceptado por el juez interviniente que lo llamó para una indagatoria que finalmente no se concretó.
Después del testimonio de Duhalde, declaró el ex policía Antonio Saravia, que integró el Departamento de Informaciones Policiales conocido como D2 durante la dictadura militar, y que estaba dedicado, entre otras funciones, a recabar datos de reuniones públicas políticas y gremiales de la época.
Los imputados en este juicio son el ex jefe de la Guarnición Salta del Ejército, Calos Mulhall; el ex jefe de la Policía salteña, Miguel Gentil; el ex director de Seguridad de la fuerza provincial, Joaquín Guill; el ex miembro de la Triple A, Héctor Zanetto; y los ex policías Pedro y Rubén Herrera, y Andrés Sorarie.
El Tribunal Oral Federal de Salta, que lleva adelante el proceso, está encabezado por Marta Snopek, y además de la desaparición de Ragone, investiga las heridas sufridas por Margarita Martínez de Leal, y el homicidio de Santiago Arredes, que fueron testigos del secuestro del ex mandatario.
Ya pasaron más de 70 testigos durante el proceso, en cuyo marco se realizó, el lunes pasado una pericia sonora en el lugar de los hechos, y la reconstrucción del viaje del vehículo de Ragone hasta el lugar en el que fue hallado tras el secuestro, en la localidad de Cerrillos.
En tanto, el martes pasado se realizó, por primera vez desde su muerte, la autopsia al cuerpo de Arredes, por especialistas del Equipo Médico Forense del Poder Judicial de la Nación.

duhalderagone

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, declaró hoy como testigo en el juicio que por el secuestro y la desaparición del ex gobernador de Salta, Miguel Ragone, se desarrolla en esta provincia norteña desde el 5 de abril pasado.

«Mi trato con Ragone fue circunstancial», señaló Duhalde, quien calificó al ex mandatario salteño desaparecido como «un hombre de profunda sensibilidad social, un médico con un sentido de la solidaridad muy grande, y un peronista con una visión progresista».

El funcionario nacional fue convocado por el querellante David Leiva, que representa a organizaciones de derechos humanos, y su participación se concretó a través del sistema de videoconferencia, desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Durante su testimonio, Duhalde comentó que su carrera de abogado y de defensor de presos políticos, más el hecho de haber sido víctima de persecuciones políticas, lo especializaron en cuestiones vinculadas al terrorismo de Estado.

Se refirió al «proceso de degradación de la legalidad creciente» en el país, hasta desembocar en el golpe de estado de 1976, al discurso utilizado por los responsables del luego denominado terrorismo de Estado, y las funciones de la Triple A como «grupo paraestatal liderado por el entonces ministro José López Rega».

La declaración de Duhalde, quien aclaró que el organismo a su cargo es querellante en la causa, se realizó al inicio de la audiencia.

Por otro lado, detalló que en 2006 «compareció ante la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación el ex subcomisario de la Policía de Salta Víctor Vilte», quien realizó «un pormenorizado relato de lo que él conocía de la desaparición del doctor Ragone».

Dijo que hizo «un relato muy fluido» de «cómo habían sucedido los hechos y de sus participantes», con «rasgos de coherencia» y «dando la impresión que había estado presente en el lugar, tal cual decía».

El testimonio de Vilte fue remitido a la Fiscalía interviniente en Salta, según precisó Duhalde, quien agregó que en la ocasión se propuso colocar al ex policía bajo el régimen de «testigo protegido», lo que no fue aceptado por el juez interviniente que lo llamó para una indagatoria que finalmente no se concretó.

Después del testimonio de Duhalde, declaró el ex policía Antonio Saravia, que integró el Departamento de Informaciones Policiales conocido como D2 durante la dictadura militar, y que estaba dedicado, entre otras funciones, a recabar datos de reuniones públicas políticas y gremiales de la época.

Los imputados en este juicio son el ex jefe de la Guarnición Salta del Ejército, Calos Mulhall; el ex jefe de la Policía salteña, Miguel Gentil; el ex director de Seguridad de la fuerza provincial, Joaquín Guill; el ex miembro de la Triple A, Héctor Zanetto; y los ex policías Pedro y Rubén Herrera, y Andrés Sorarie.

El Tribunal Oral Federal de Salta, que lleva adelante el proceso, está encabezado por Marta Snopek, y además de la desaparición de Ragone, investiga las heridas sufridas por Margarita Martínez de Leal, y el homicidio de Santiago Arredes, que fueron testigos del secuestro del ex mandatario.

Ya pasaron más de 70 testigos durante el proceso, en cuyo marco se realizó, el lunes pasado una pericia sonora en el lugar de los hechos, y la reconstrucción del viaje del vehículo de Ragone hasta el lugar en el que fue hallado tras el secuestro, en la localidad de Cerrillos.

En tanto, el martes pasado se realizó, por primera vez desde su muerte, la autopsia al cuerpo de Arredes, por especialistas del Equipo Médico Forense del Poder Judicial de la Nación.

Télam

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