Jóvenes católicos entre la Noche de los Santos y Halloween

25/10/2010

El próximo domingo, en la víspera del Día de todos los Santos, la “Noche Blanca” se iniciará a las seis de la tarde en el parque Evita de Rosario de Lerma. Comercios no quieren vender máscaras de duendes y monstruos, y los adeptos de Halloween prefieren no festejarlo. 


El Día de todos los Santos es celebrado tradicionalmente por la Iglesia Católica el primer día del mes de noviembre, a nivel mundial, en honor de los santos que no tienen su propia fecha de fiesta. Y si de rituales se trata, seguro que desde el año pasado no pasa desapercibida la Noche Blanca que celebra la comunidad católica de Rosario de Lerma.

Bajo el lema “recuperemos nuestros valores, cultura y tradiciones” el taller artístico del dibujante Javier López invita, junto a la parroquia Nuestra Señora del Rosario, invita por tercer año consecutivo a todos los católicos apostólicos a participar vestidos de algún santo o totalmente de blanco para cantar y marchar por las calles de la ciudad. Como en los años anteriores, las familias organizadoras pretender exaltar el sentido evangélico que debe tener la jornada en contrapartida de la comercial noche de brujas o Halloween que se desarrolla el mismo día y que tanta atención acapara entre los adolescentes.

“Debemos evitar el avasallamiento de culturas foráneas que no condicen con nuestros principios y valores culturales. No estamos en contra de Halloween, pero no es lo mismo que un niño salteño se vista de monstruo o brujo, a que juegue y cante nuestros canciones vestidos de alguna buena persona que dio su vida por el bien de los demás”, explicó el inquieto López acompañado de numerosos padres que apoyan la iniciativa.

El próximo domingo la Noche Blanca de Todos los Santos se iniciará a las seis de la tarde en el parque Evita y de allí partirá en una marcha recreativa hasta el atrio de la iglesia Nuestra Señora del Rosario. A diferencia de Halloween, proveniente de la cultura Celta, donde los niños golpean en la noche de brujas las puertas de las casas pidiendo golosinas a cambio del “trato” que impide al espíritu de algún difundo molestar en esa noche a su familiares, en Rosario de Lerma se premiarán a los mejores ataviados y se ofrecerán golosinas y regalos a los participantes sólo con cantar alabanzas a Dios.

“Esa triste imagen de niños correteando en las calles, perturbando con sus disfraces de duendes, fantasmas y horribles demonios, sólo para pedir golosinas a los vecinos no es una buena costumbre, más bien es extremadamente peligrosa”. La semana anterior incluso un prejardín que lleva el nombre y emblema del credo católico renunció a una pequeña salida con sus niños vestidos de Halloween por temor a los agravios.

(El Tribuno)

 

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