La fiesta de Pascua es la más importante de las fiestas del mundo cristiano.
Porque cuando en aquella mañana, apenas salido el sol, las mujeres llegaron al sepulcro de Jesús y lo encontraron vacío, y un ángel les dijo: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Él no está aquí, ha resucitado”, cambió radicalmente la historia del mundo, la historia de la Humanidad.
Nos unimos a la alegría del mundo cristiano con el tradicional saludo:
¡CRISTO RESUCITÓ! ¡ALELUYA!