Zottos en los homenajes por el Día del Holocausto

Durante la ceremonia el encendido de seis velas simbolizó a los seis millones de judíos asesinados por los nazis y sus aliados y estuvo dedicado a los soldados judíos caídos en combate, a las comunidades, sinagogas y organizaciones destruidas con objeto de borrar el nombre y la cultura de Israel de la faz de la tierra.



Con el recuerdo aún fresco a pesar de haberlo vivido hace ya 65 años, David Galante, uno de los sobrevivientes del campo de concentración de Auschwitz, relató los horrores vividos por los ciudadanos judíos durante la segunda guerra mundial, en el transcurso del acto por el día del holocausto (Iom Hashoa) llevado a cabo ayer. Participó el vicegobernador, Andrés Zottos, y en el transcurso de la ceremonia se evocó la memoria de las seis millones de víctimas del régimen nazi.

Del homenaje tomaron parte el presidente de la Asociación Alianza Israelita, Jorge Banchik; el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello; representantes de otros cleros religiosos; el secretario de gobierno, Maximiliano Troyano, y su par de Planificación Estratégica, Dante Apaza.

El encendido de seis velas simbolizó a los seis millones de judíos asesinados por los nazis y sus aliados y estuvo dedicado a los soldados judíos caídos en combate, a las comunidades, sinagogas y organizaciones destruidas con objeto de borrar el nombre y la cultura de Israel de la faz de la tierra. También simbolizaron a las madres de judíos asesinados, al millón y medio de niños que fueron exterminados, a los sobrevivientes del horror y a todas las personas que, aún a riesgo de perder la propia vida, colaboraron para salvar y esconder judíos.

Durante su alocución, Galante relató la forma en que él y su familia fueron sacados de la isla griega de Rodas y llevados primero en barco y luego en tren al campo de concentración de Auschwitz, donde fue de los pocos que pudo sobrevivir  a la furia del nazismo.

En ese relato dio detalles de algunas de las vejaciones a las que fueron  sometidos, cargó contra quienes buscaron negar la existencia del holocausto y aseguró que, como sobreviviente, tiene la misión de dar testimonio para mantener viva la memoria y contribuir a evitar que hechos como estos se repitan en la historia ante el silencio de todo el mundo.

“Vi tratando de no ver y esa fue la única manera de sobrevivir”, expresó Galante, quien hoy tiene 86 años, esposa, dos hijos y dos nietos y que tras llegar al país debió esperar 50 años antes de animarse a contar su triste experiencia.

“Grabaron en mi brazo B7328, para reemplazar mi identidad”, expresó y más adelante dijo “también vi que el deseo de sobrevivir no tiene límites”, para terminar pidiendo a todos recordar a los mártires de la Shoá “porque si nos olvidamos de ellos los estaremos matando nuevamente”, concluyó.

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