Recinto abierto por el Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos

La Delegación del INADI en Salta invita al acto del “Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos” en conmemoración por el 95 aniversario del Genocidio Armenio, a realizarse el próximo viernes 23 de abril, desde las 10hs, en la Legislatura de la Provincia de Salta.


Mañana se realizará un “Recinto Abierto” en donde participarán 6 colegios secundarios de la Ciudad de Salta, allí se proyectará el Documental “Screamers” (“Quienes gritan”) y luego el recinto será ocupado por los y las alumnos/as, quienes luego de escuchar la presentación de la Delegada del INADI en Salta, Verónica Spaventa, y del Presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Godoy, presentarán sus propuestas y preguntas a los y las legisladores/as presentes.

Cabe destacar, que esta actividad surge de una Propuesta de Proyecto de Ley presentada por la Delegación Salta del INADI al Presidente de la Cámara de Diputados para que la Provincia de Salta adhiera a la Ley Nacional 26.199, promulgada en enero del 2007 y que declara en su articulo 1º al “24 de abril como “Día de acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos”, en conmemoración del genocidio de que fue víctima el pueblo armenio y con el espíritu de que su memoria sea una lección permanente sobre los pasos del presente y las metas de nuestro futuro”.

En su artículo 4º invita a los gobiernos provinciales a adherir a las disposiciones de la misma, que incluye, además de establecer un día para reflexionar sobre el horror del primer genocidio perpetrado en el siglo XX, la autorización para que todos los ciudadanos de origen armenio, dispongan libremente de ese día, para asistir y participar de las actividades que se realicen en conmemoración de la tragedia sufrida por su comunidad. En ese sentido, provincias como Santa Cruz, Santa Fe, Córdoba, Chubut, Chaco, Neuquén, Buenos Aires, Jujuy,  Río Negro y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya han adherido a esta Ley.

Breve reseña histórica:

El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918. El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria, donde una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed. Gran número de Armenios fueron masacrados metódicamente a lo ancho y largo del Imperio Otomano. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo Armenio fue expropiada. Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones. En 1915, treinta años antes de que la Organización de las Naciones Unidas adoptase la Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio, la comunidad internacional condenaba el Genocidio Armenio como un crimen contra la humanidad.

 

Está estimado que un millón y medio de Armenios fueron exterminados entre 1915 y 1923. La población armenia del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial era de aproximadamente dos millones. Más de un millón fueron deportados en 1915. Cientos de miles fueron masacrados en el acto. Muchos otros murieron por inanición y epidemias que arrasaban en los campos de concentración. Entre los armenios que vivían en la periferia del Imperio Otomano, muchos escaparon al destino de sus compatriotas de las provincias centrales de Turquía. Más de diez mil armenios en el este de Turquía escaparon a la frontera con Rusia llevando una vida precaria como refugiados. La mayoría de los armenios residentes en Constantinopla, la capital de Turquía, fueron deportados. En 1918 el régimen de los Jóvenes Turcos llevó a cabo una guerra en los Cáucasos donde aproximadamente 1.800.000 Armenios vivían bajo la dominación de Rusia. Las fuerzas Otomanas avanzaron por el este de Armenia y Azerbaiján donde también se estaban llevando a cabo masacres sistemáticas contra el pueblo Armenio. Las expulsiones y masacres realizadas por los Turcos Nacionalistas entre 1920 y 1923 sumaron cientos de miles de nuevas victimas. Para 1923 las tierras de Asia Menor y la histórica Armenia del oeste, fue expugnada de la totalidad de su población Armenia. La destrucción de las comunidades Armenias en esta parte del mundo fue total.

 

La comunidad internacional condenó el Genocidio Armenio. En Mayo de 1915, el Reino Unido, Francia y Rusia advirtieron a los líderes de los Jóvenes Turcos que serian responsables de un crimen contra la humanidad. Al final de la guerra, los aliados victoriosos demandaron al Gobierno Otomano que citara ante la justicia a los Jóvenes Turcos acusados por crímenes de guerra. También se realizaron esfuerzos para socorrer a los armenios que morían por inanición. Los gobiernos de los Estados Unidos de América, Reino Unido y Alemania patrocinaron la preparación de reportes sobre las atrocidades cometidas y muchos de estos fueron dados a publicidad. Sin embargo, ninguna medida se tomó contra el Estado de Turquía, sea para sancionarlo o para rescatar al pueblo armenio del exterminio. Además, tampoco se tomó ninguna medida contra el Gobierno Turco para la restitución de la inmensa pérdida material y humana que sufrió el pueblo Armenio.

 

La Convención sobre la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio de las Naciones Unidas, describe al genocidio como «el acto cometido con el propósito de destruir, en parte o en su totalidad, a una nación, etnia, raza o grupo religioso». Claramente esta definición se aplica a las atrocidades cometidas contra el pueblo armenio por parte del Gobierno Turco. Ello así, dado que la Convención de las Naciones Unidas fue adoptada en 1948, 30 años después de perpetrarse el Genocidio. Los ciudadanos de origen armenio procuran lograr el reconocimiento oficial por parte de los gobiernos donde ellos se han afincado luego de esos atroces episodios. A pesar de que varios países han reconocido oficialmente el Genocidio Armenio, la Republica de Turquía como política de estado niega sistemáticamente el mismo. Mas aún, Turquía minimiza las evidencias de las atrocidades llevadas a cabo, como meras alegaciones y obstruye regularmente los esfuerzos aplicados al reconocimiento de tal episodio. Por lo tanto, afirmar la verdad sobre el Genocidio Armenio se tornado en un asunto de importancia internacional. La recurrencia de genocidios en el siglos XX y y comienzos del XXI, hace que el reconocimiento de los crímenes y atrocidades cometidas contra los armenios por parte del Estado Turco, sea una obligación apremiante de la comunidad internacional.

Fuente: http://www.genocidioarmenio.org

PRENSA INADI – Salta

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo

Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación

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