La Feria del Libro informó a la AFIP que vendió sólo 201 mil entradas

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Los organizadores de la muestra calculan que, en promedio, dos de cada tres visitantes están exentos de pagar. En general son estudiantes, docentes o jubilados. Sin embargo, sigue habiendo una diferencia de 216 mil tickets.



El 9 de mayo pasado concluyó la edición Nº 37 de la Feria del Libro de Buenos Aires, una de las más agitadas en términos de debate político de las que se tenga memoria. La presencia del ultraliberal Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, invitado para el acto de apertura, fue el punto más tenso del evento.

Con el escritor peruano replicando sus ataques al gobierno nacional y a un modelo que en su discurso estigmatiza como “populista”, la muestra de las cámaras del sector mutó en un verdadero cónclave de la oposición local, que se sumó a la prédica de Vargas Llosa.

Al mismo tiempo, los dichos del autor de La Fiesta del Chivo fueron amplificados en las páginas de los diarios Clarín y La Nación, que suelen acaparar gran parte de la feria con sus productos y dedicarse a darle amplia difusión. Este año, el dato más destacado fue el récord de visitas: 1.250.000 personas, según reseñó Clarín el 9 de mayo último.

El número significaría la mayor concurrencia de toda la historia de la muestra, desde su primera edición, celebrada en 1975, e implicaría que, en promedio, más de 60 mil personas se hayan hecho presentes en el evento cada día.

Justamente este punto, el de los asistentes, podría hacer que la feria siga generando polémicas a pesar de que ya hace 12 días que bajó su telón.

Según la documentación aportada por la Fundación El Libro, encargada de organizar la muestra, a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) con respecto a la venta de entradas, sólo habrían pagado 201.135 tickets sobre el total de personas que habrían concurrido a la feria durante los 20 días en que estuvo abierta al público en el predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo.

De acuerdo a estos datos, los días de mayor circulación fueron los fines de semana, en especial los sábados. De hecho, el pico en la compra de tickets por parte del público se registró el 7 de mayo, con 23.397 entradas.

La Fundación El Libro, creada en 1974 y que reúne a seis poderosas cámaras del sector editorial, informó a la AFIP que estas poco más de 200 mil entradas le significaron una facturación total de 3.577.240 pesos, teniendo en cuenta que el costo de los pases variaba según el día de la semana: 15 pesos de lunes a jueves y 20 pesos los viernes, sábados y domingos. A estos se suman otros beneficios y descuentos según determinados montos de compra en libros.

Esto implica que de las personas que recorrieron los 45.500 metros cuadrados que ocuparon los 1500 stands dispuestos en La Rural, apenas el 16% habría abonado la entrada. El restante y significativo 84% quedaría entonces conformado por estudiantes, docentes, profesores, jubilados, pensionados y menores de 12 años, todos ellos exentos de pagar.

Consultado por Tiempo Argentino sobre los detalles de la concurrencia, Gabriela Adamo, directora Ejecutiva de la Fundación El Libro, sostuvo que este año se dio un incremento de entre el 4 y el 5% con respecto a la edición anterior, es decir, unas 50 mil personas más que en 2010. Y que si bien era evidente la mayor presencia de jóvenes y de familias, aun no había cifras exactas ni desagregadas.
Sobre la relación entre las entradas vendidas y quienes ingresaron sin pagar, Adamo repitió que todavía no se tenía un número preciso, aunque explicó que, por lo general, la proporción es de uno a dos.

Es decir, por cada persona que compra su ticket, hay otras dos que entran gratis.
Si se aplica este esquema al número de 1.250.000 asistentes difundido por Clarín, entonces más de 833 mil personas deberían haber pasado gratis y unas 417 mil, abonado sus tickets.

Por otra parte, el diario de Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto también consignó el siguiente dato: “Fuentes de la Fundación El Libro confirmaron que se vendieron aproximadamente un 25% más de entradas, lo que equivale a decir que bajaron sensiblemente la cantidad de ingresos por canje y promociones. Las entradas de jubilados y estudiantes también aumentaron”.

Comparando estos montos con la información aportada al fisco por los organizadores, habría entonces una diferencia de más de 216 mil entradas pagas. Es decir, el doble de lo que la Fundación dijo haber vendido. Tiempo intentó volver a contactarse con la Fundación para plantearle esta disyuntiva, pero al cierre de este artículo no había podido comunicarse.

En los últimos años, los organizadores de la Feria suelen anunciar que rompen sus propios récords de asistencia –en 2010 hablaron de 1.200.000 visitantes– y también de la cantidad de expositores que alquilan sus stands. Este año, las editoriales anunciaron un 30% más de ventas netas.

Sin dudas, otra novedad con respecto a ediciones anteriores es este contrapunto en torno a la contabilidad de las entradas. (EA)

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