Tabacaleros del mundo

La Asociación Internacional de Productores de Tabaco, se moviliza en defensa de los derechos de más de 30 millones de productores de tabaco del mundo.

El fundamental derecho de producir corre serios riesgos de ser conculcado por regulaciones internacionales que apuntan al desmantelamiento del aparato productivo tabacalero .

Estas restricciones podrían entrar en vigencia el próximo mes de noviembre, cuando el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT OMS) considere nuevas propuestas relativas al cultivo de tabaco.

Los objetivos originales del CMCT establecen que los gobiernos deben brindar «asistencia técnica y financiera para ayudar a realizar la transición económica a los cultivadores y trabajadores cuyos medios de vida queden gravemente afectados como consecuencia de los programas de control del tabaco.»

Un sinnúmero de gobiernos, e incluso la propia OMS, han reconocido que, sólo a través de una acabada investigación, incluidas pruebas de campo realizadas en conjunto con productores de tabaco, podrán identificarse con éxito cultivos complementarios o alternativos. Todos ellos reconocen que este proceso tomará largos años.

No obstante, las actuales recomendaciones normativas emanadas de dicho Convenio pretenden obligar a los productores de tabaco a dejar definitivamente su actividad mediante la implementación de medidas punitivas que incluyen:

• Prohibir precios de soporte mínimos y remates de tabaco en hoja
• Restringir la producción a través de la regulación de las temporadas en las cuales se puede cultivar tabaco
• Reducir la superficie destinada al cultivo de tabaco
• Prohibir el apoyo financiero y la asistencia técnica a los productores de tabaco
• Desmantelar las entidades que relacionan a los productores con sus respectivos gobiernos

A pesar del hecho de que sus acciones propuestas pondrán directamente en peligro los puestos de trabajo y los medios de vida de los productores y trabajadores tabacaleros, la Organización Mundial de la Salud se ha negado a escuchar los puntos de vista de estos productores durante el proceso de desarrollo de las directrices mencionadas.

Los encargados de redactar estas directrices tienen un conocimiento limitado del funcionamiento de la agricultura y no saben que, en muchos lugares, no existen cultivos alternativos viables con que los productores puedan reemplazar su tabaco.

También han rehusado reconocer lo que parece obvio: las restricciones artificiales al cultivo de tabaco no resolverán el problema del consumo de tabaco.

Estos temas serán tratados durante la COP5 (Conferencia de Partes) a realizarse en Seúl -Corea- del 12 al 17 de noviembre de 2012 y existe el riesgo de que sean aprobados con grave perjuicio para los países productores, a cuyas autoridades se dirigen los reclamos de los agricultores para que, como signatarios del convenio, ejerzan la defensa de una actividad de importancia para sus respectivas economías.

La Asamblea General de la ITGA a realizarse en Salta el 7 y 8 de octubre próximo, tratará la situación en presencia de delegados de los países asociados.

Parte de prensa

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