La inflación galopa en la Argentina, como en Venezuela

Los cálculos privados ubican al país algunos puntos por detrás del índice oficial chavista, el más alto en América latina; Perú registró el menor avance, con un 2,08%; la inflación del Indec, mayor al 10%, también es elevada.



Pocos rankings ubican a la Argentina entre los primeros puestos. Aunque no sea motivo de orgullo, en el de la inflación, el país se encuentra en la cima de América latina, junto con Venezuela.

El cierre de 2010 volvió a confirmar lo que hace un tiempo es un hecho: las subas de precios (reales) en el país superan por amplio margen al del resto de los latinos, con una sola excepción, pese a que muchos de estos también muestran altas tasas de crecimiento.

La economía bolivariana cerró el año con un incremento de precios del 27,2%, según datos oficiales del Banco Central, en medio de un escenario recesivo. Aquí, con la diferencia de que la expansión económica se hizo notar el año pasado, la cifra de inflación terminó muy cerca de la bolivariana. Pero no hubo informes oficiales que lo ratificaran, sino consultoras y fundaciones privadas que elaboran sus propios índices para orientarse ante la falta de indicadores públicos veraces.

De esos cálculos en torno del 25%, que reflejan la suba de precios «real», surge la posición de liderazgo poco feliz en la región. Por citar un caso, el relevamiento que realiza mes a mes la consultora Ecolatina sumó 26,6% entre enero y diciembre de 2010.

En términos oficiales, el índice de precios al consumidor (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), marcó en noviembre un avance del 10% en lo que va del año. Y si el indicador se mueve al ritmo en que lo hizo durante los distintos meses del año, puede esperarse un alza menor a un punto porcentual en el cierre del año.

Ese último envión ubicaría a la inflación del año alrededor del 11%, frente al 7,7% de 2009 y 7,2% del año anterior. Por un lado, el número termina de sepultar con amplitud la previsión del 6,1% plasmada en el Presupuesto aprobado para el año pasado. Esa cifra quedó atrás a mitad de año, cuando la medición de julio elevó el acumulado del año en curso desde el 5,9% al 6,7%. Por otro, enciende una luz de alerta para el Gobierno, empeñado en negar la inflación: aún si se tomara como cierta la medición oficial, el dato se encuentra muy por encima de los correspondientes a otros países del vecindario.

En Brasil, por ejemplo, los precios treparon 5,91% en 2010, a su mayor nivel en seis años, según lo publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en un contexto económico de pleno crecimiento, con una expectativa de expansión mayor al 7%.

La flamante presidenta, Dilma Rousseff, dijo que trabajará para afirmar la estabilidad, especialmente la de los precios. «No permitiremos, en ninguna hipótesis, que la plaga de la inflación retorne para devorar nuestro tejido económico y herir a las familias más pobres», dijo la mandataria al asumir su cargo. Para controlar el avance de precios, planea aumentar las tasas de interés, pero bajando el gasto público. (LN)

 

 

 

 

 

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