En primer lugar, la medida fue adoptada sobre un local comercial del interior de la provincia, mientras que la segunda fue realizada en la capital provincial.
La sanción impuesta a los comerciantes ilegales, consiste en la veda total del ejercicio de sus actividades comerciales y administrativas durante el período de clausura.
Con estas acciones, el organismo fiscal procura incorporar en su base de datos a sectores que en la actualidad se encuentran en evasión, ampliando así el universo de contribuyentes.