Camerata Lazarte estrena Rimski-Korsakov

30/08/2012

El exitoso ciclo "Música de la Federación Rusa" que la Camerata Lazarte viene realizando en nuestra ciudad continuará el sábado 1 de septiembre a las 20 hs. en el Salón Victoria del Teatro Provincial de Salta.

En esta ocasión se estrenará en Argentina la Obra Integral para Cuartetos de Cuerdas de Nicolás Rimsky-Korsakov. Se escucharán los Cuartetos en Sol mayor, en Fa mayor opus 12, la Fuga "En el Monasterio", y las obras para cuarteto realizadas en conjunto con otros compositores, "Le Vendredi", "Jour de Fête" y el Cuarteto "Belaief".

Participarán Franco Ruiz Falci como primer violín, Gerardo Solórzano como segundo violín, Marina Jara en viola, y Valeria Buriek Parés en violonchelo.

El concierto es auspiciado por el Ministerio de Cultura y Turismo de la Provincia. La entrada en libre y gratuita.

Cabe destacar que este novedoso ciclo de autores rusos ya se dio a conocer a nuestro público con la obra integral instrumental de cámara de Tchaikovsky, la versión integral de los cuartetos de Alexander Borodin y la versión integral de los cuartetos de César Cui.

Sobre Rimski-Kórsakov

Nació en 1844 en Tijvin y falleció en Pliusky en 1908. Creía firmemente en el desarrollo de un estilo nacionalista de música clásica, al igual que su colega compositor Mili Balákirev o el crítico Vladímir Stásov. Este estilo emplea canciones populares tradicionales rusas así como elementos armónicos, melódicos y rítmicos exóticos, absteniéndose del empleo de los métodos compositivos tradicionales occidentales. Sin embargo, Rimski-Kórsakov llegaría a valorar dichas técnicas occidentales al ocupar el puesto de profesor de composición, armonía y orquestación musical en el Conservatorio de San Petersburgo en 1871. Con objeto de perfeccionarse de manera autodidacta se entregó al estudio de la armonía y el contrapunto occidentales, incorporando al mismo tiempo las influencias de Mijaíl Glinka y el resto de compañeros de Los Cinco. Sus técnicas compositivas y de orquestación se vieron enriquecidas más aún con su descubrimiento de las obras de Richard Wagner.

Durante la mayor parte de su vida, Rimski-Kórsakov combinó la composición y la enseñanza con la carrera militar, primero como oficial de la marina imperial de Rusia, luego como inspector civil de bandas de música navales. Escribió en sus memorias que la pasión por el océano nació en su niñez, al leer libros y escuchar las hazañas de su hermano mayor en la marina. Su amor por el mar pudo haberle influido para escribir dos de sus obras orquestales más conocidas, el cuadro musical Sadkó y Scheherezade. A través de su servicio como inspector de bandas navales, Rimski-Kórsakov expandió su conocimiento sobre aspectos técnicos de los instrumentos de viento-madera y metal, perfeccionando así sus habilidades en el campo de la orquestación. Transmitió en vida todos sus conocimientos a sus estudiantes y además póstumamente a través de un manual sobre orquestación que fue finalizado por su yerno Maksimilián Steinberg.

Rimski-Kórsakov legó para la posteridad una gran cantidad de composiciones nacionalistas rusas de gran creatividad y originalidad. Además, realizó arreglos de las obras de Los Cinco con el fin de poder ser interpretadas en público, convirtiéndolas en parte del repertorio clásico (aunque existe controversia acerca de sus correcciones en las obras de Modest Músorgski y formó una generación de jóvenes compositores y músicos durante las décadas que ejerció como pedagogo. Rimski-Kórsakov es, por tanto, considerado el «principal arquitecto» de lo que el público aficionado a la música considera el estilo ruso de componer. El estilo de Rimski-Kórsakov se basaba en el de Glinka, Balákirev, Hector Berlioz y Franz Liszt, «transmitiendo este estilo directamente a dos generaciones de compositores rusos» e influyendo en compositores no rusos, tales como Maurice Ravel, Claude Debussy, Paul Dukas y Ottorino Respighi.

Rimski-Kórsakov siempre estaba abierto a nuevas influencias en su música, llegando a decirle en una ocasión a Vasili Yastrebtsév que «si estudias a Liszt y Balákirev más profundamente te darás cuenta de que muchas cosas que ves en mí no son en absoluto mías». Sin embargo, aunque tomó como modelos a Glinka y Liszt, su empleo de las escalas de tonos enteros y octatónicas demuestran en efecto su originalidad. Desarrolló ambas técnicas compositivas para las secciones de estilo «fantástico» de sus óperas, representando personajes y sucesos mágicos o sobrenaturales. Rimski-Kórsakov continuó mostrando interés por la experimentación con la armonía y la exploración de nuevos idiomas, pero su interés iba parejo a un aborrecimiento del exceso y mantuvo sus ganas de experimentar bajo constante control. Cuanto más radicales se volvían sus armonías, más intentaba controlarlas mediante reglas estrictas, esto es, tal y como él lo denominaba, aplicar su «conciencia musical». En este sentido, fue un compositor progresista y conservador a la vez. La escala de tonos enteros y la octatónica era consideradas aventuradas en la tradición musical occidental y el empleo de las mismas por Rimski-Kórsakov hizo que sus armonías parecieran mucho más radicales. A la inversa, su cuidado sobre cómo o cuándo debía usar estas escalas dentro de una composición lo hacían parecer conservador con respecto a otros compositores posteriores como Ígor Stravinski, aunque éstos a menudo se basaran en sus obras.
Durante las décadas que pasó en el conservatorio, Rimski-Kórsakov dio clases a compositores que más adelante se volverían famosos, entre los cuales se encuentran Anatoli Liádov, Aleksandr Glazunov, Aleksandr Spendiaryan, Serguéi Prokófiev, Ígor Stravinski, Ottorino Respighi, Witold Maliszewski, Mikola Lisenko, Artur Kapp y Konstanti Gorski. También cabe citar al crítico musical y musicólogo Aleksandr Osovski y el compositor Lazare Saminski.

Los estudios serios y académicos que Rimski-Kórsakov comenzó a relizar junto con su esposa, así como su cambio de actitud hacia la enseñanza, musical provocaron el desdeño y alejamiento de sus colegas nacionalistas del grupo de Los Cinco, que opinaban que estaba abandonando su herencia rusa. Tras esforzarse «por meter el máximo contrapunto posible» en su Tercera Sinfonía, compuso obras de música de cámara adheridas estrictamente a modelos clásicos, incluyendo un sexteto de cuerdas y varios cuartetos de cuerdas entre otras. Sobre el cuarteto y la sinfonía Chaikovski escribió a su mecenas Nadezhda von Meck que «estaban llenas de cosas inteligentes ». Según Rimski-Kórsakov, los otros miembros de Los Cinco mostraron poco entusiasmo por la sinfonía, y menos aún por el cuarteto.

Consideraba que los estudiantes con talento necesitaban pocas enseñanzas regladas y formales. Su método didáctico incluía varios pasos: mostrarles a los alumnos todo lo necesario en armonía y contrapunto; dirigirlos para la comprensión de las formas musicales de composición; darles uno o dos años de estudio sistemático del desarrollo de la técnica, ejercicios de composición y orquestación libre y, por último, inculcarles un buen conocimiento del piano. Una vez que fueran realizados correctamente, los estudios serían dados por terminados. El compositor también imprimía estos dictámenes a sus clases en el conservatorio. El director orquestal Nikolái Malko recuerda que Rimski-Kórsakov comenzó la primera clase del curso diciendo «yo hablaré y ustedes escucharán. Luego hablaré menos y ustedes empezarán a trabajar. Finalmente, yo no hablaré en absoluto y ustedes trabajarán a fondo». Malko añadió que sus clases seguían exactamente este patrón de trabajo. «Rimski-Kórsakov lo explicaba todo de una manera tan simple y clara que todo lo que teníamos que hacer era realizar nuestro trabajo correctamente».

Posiblemente mostró su lado más personal y creativo en su acercamiento al folclore ruso. El empleo del folclore tal y como lo llevaban a cabo Balákirev y los otros miembros de Los Cinco se basaba en su mayor parte en las canciones de las danza como las protiázhnaya. Protiázhnaya literalmente significa «canción persistente», o una canción lírica melismática. Las características de esta canción son una extrema flexibilidad rítmica, una estructura de fraseo asimétrica y ambigüedad tonal. Los vínculos con la cultura popular era lo que más le interesaba de la música folclórica, incluso en los días con Los Cinco; estas canciones formaban parte de costumbres rurales, con referencias al antiguo paganismo eslavo y el mundo panteístico de estos rituales populares. Rimski-Kórsakov escribió que su interés en estas canciones se agudizó por el estudio de las mismas cuando compilaba colecciones de canciones populares. Rimski-Kórsakov escribe lo siguiente: «fui cautivado por la vertiente poética del culto y adoración al sol, buscando vestigios y reminiscencias de ella tanto en las melodías como en las palabras. Las imágenes del antiguo periodo pagano y su espíritu aparecieron ante mí, y en ese entonces parecía, con gran claridad, estar atrayéndome con el encanto de lo antiguo. Estos quehaceres por consiguiente tuvieron una gran influencia en mi actividad como compositor.

El interés de Rimski-Kórsakov en el panteísmo fue avivado por los estudios sobre folclore de Aleksandr Afanásiev. La obra principal de dicho autor, Concepciones poéticas de los eslavos sobre la naturaleza, se convirtió en su biblia acerca del panteísmo. Rimski-Kórsakov puso en práctica las ideas de Afanásiev en La noche de mayo, llenando la historia de Gógol de danzas populares y canciones de calendario. Fue un paso más en La doncella de nieve, donde hizo un uso extensivo de varias canciones de calendario y distintas jorovody (danzas ceremoniales) de la tradición folclórica rusa.

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