Llegó la fragata ARA Libertad entre ellos el salteño y Cabo Principal de Operaciones Carlos Flores

Varones y mujeres de distintas provincias argentinas, dejaron su terruño para servir a la Patria desde el Mar. Cada uno con metas y sueños por cumplir y motivados por razones diferentes, ingresaron a la Armada Argentina para ser Marinos.

Ayer finalizó el Viaje de Instrucción Naval N° 48 alrededor del mundo, a bordo de la fragata ARA «Libertad»; y llegó al puerto de Mar del Plata, luego de casi 6 meses de navegación.

La fragata zarpó el 17 de agosto del año pasado de Buenos Aires y recorrió más de 15 puertos del mundo en unas 17 mil millas náuticas: Salvador de Bahía, Recife y Río de Janeiro (Brasil), Santa Cruz de Tenerife, Rota y Cádiz (España), Lisboa (Portugal), Brest (Francia), Amberes (Bélgica), Londres (Reino Unido), Dublin (Irlanda), Boston (EEUU), Miami (EEUU), Bridgetown (Barbados), y Montevideo (Uruguay) .

Al mando del Capitán de Navío Juan Carlos Romay, el buque escuela argentino llevó a bordo 48 guardiamarinas en comisión de la Escuela Naval Militar: promociones Nº 148 del Cuerpo Comando Escalafón Naval, Nº 83 de Infantería de Marina y Nº 104 del Cuerpo Profesional Escalafón Intendencia; y a una dotación de 26 oficiales, Plana Mayor, y 191 suboficiales de la Armada Argentina.

La fragata se convirtió en su casa, los compañeros de trabajo en miembros de la familia y la labor de todos los días, en el mar como escenario. Representaron a cada una de sus provincias en los puertos arribados, intercambiando modos de ser y trabajar con otros marinos y profesionales del mundo, aquí el objetivo primordial del viaje: instruir en las artes de la navegación, poner en práctica los conocimientos adquiridos, y navegar… con las velas desplegadas.

Lejos del hogar y los afectos, pero muy cerca de la vocación que eligieron para su vida, estos marinos comparten su historia de vida, el quehacer cotidiano en la Institución y en el marco de esta larga navegación fuera del país, su experiencia de viaje.

De Salta a Alta Mar

Carlos Alberto Flores nació en Chicoana, localidad ubicada a 47 km al sur de Salta capital, pero mantiene un cariño por la provincia de Catamarca de donde son sus padres. Ingresó a la Armada por vocación y a sus 34 años realizó el Viaje de Instrucción en la fragata ARA “Libertad”.

El Cabo Principal Operaciones Carlos Alberto Flores ingresó a la Armada Argentina en el 2005, siendo su primer destino la corbeta ARA “Guerrico” en la Base Naval Mar del Plata, zona naval que mantuvo hasta su traslado a la fragata ARA “Libertad”.

“Tengo muy buenos recuerdos de mi primer destino, un buque que quiero porque me enseñó mucho de mi especialidad y me dio buenos compañeros con los que aún seguimos en contacto”, comentó.

Mientras relata su paso por la Armada, recuerda su ingreso junto a otros compañeros del secundario y también habla de su pueblo y la familia. “Al finalizar el secundario me anoté en la delegación pero ese año no quedé seleccionado y volví a intentar al año siguiente, logrando ingresar. A pesar de separarme de mis padres y hermanos, siempre regreso para disfrutar de Salta, Catamarca y los amigos que me quedaron”.

Sus padres, Anselmo y Clara, son de Catamarca pero decidieron instalarse en Chicoana, un pueblo de pocos habitantes, donde creció junto a tres hermanos, dos varones y una mujer. “Tuve un hermosa infancia y me quedaron los mejores recuerdos. La primaria la hice en la Escuela Coronel Burela y Saavedra, y el secundario en el Colegio Islas Malvinas”, rememora. “Vivíamos en una zona rural, aislada, de trabajo en el campo. Un día salimos para el lado del río a juntar botellas vacías y nos armamos una balsa y nos fuimos a pescar al medio del río. Puedo decir que desde chico sentía curiosidad por el mar y algo me llamaba la atención”.

A partir del 2005 su vida cambió y mientras el tiempo transcurría aprendió a querer la institución: “Aunque era muy joven cuando ingresé, me aferré a la Armada y siempre la he vivido con intensidad”.

También estuvo embarcado en la corbeta ARA “Granville” y realizó el Curso de Submarinista en la Escuela de Submarinos y Buceo. “Fue un desafío muy grande porque el curso es exigente y requiere mucho estudio; por suerte me tocó un grupo muy bueno y todos siempre nos ayudamos. Estuve embarcado en el submarino ARA ‘San Juan’ y en el ‘Santa Cruz’. En lo personal y profesional puedo decir que tuve experiencias muy lindas en el Comando de la Fuerza de Submarinos”.

Este año forma parte de la dotación de la fragata ARA “Libertad” y sus funciones las desempeña en el cargo Navegación. “Esta experiencia es impresionante, soy el único en este cargo y considero que esta oportunidad es el resultado de años de trabajo y de esfuerzo”.

“El arte de navegar es hermoso. Navegamos por distintas aguas y es un desafío muy grande, porque hay que llevar todo el material y estar atentos para asesorar correctamente. Es una tarea ardua tanto en navegación como en puerto y trabajamos en conjunto con el meteorólogo, con quien por suerte somos compañeros de promoción”, comentó.

Sus padres y hermanos siempre estuvieron orgullosos de sus logros. “Mi familia súper feliz y emocionada que esté en la fragata representando al país. Durante el viaje toda la tripulación tuvo una interacción muy buena, siempre predispuestos al trabajo y también a conocer lugares que nunca imaginé recorrer. Es la primera vez que salgo al exterior y pude apreciar el aspecto cultural de algunos países”.

Si bien está de novio con Milena, admite que le gusta navegar y no tiene inconvenientes en alejarse por varios días porque cuenta, además, con el apoyo de su pareja que vive en Salta. “Tal vez en otra oportunidad cuando tenga familia e hijos lo piense, pero ahora a mis 34 quiero estar embarcado y aprender lo más que se pueda”, concluyó.

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