En Salta el 31% de la gente no trabaja ni busca trabajo

12/05/2011

Se trata de la “generación ni-ni”, que, según los especialistas, algunos creen que no conseguirán trabajo por sus características físicas, su edad o su experiencia laboral, o bien son personas que se sienten desvalorizadas ante fracasos laborales. Pero también están los que no tienen ganas de trabajar y llevan cómodos una vida sin labores.

El porcentaje surge de unas 320 mil personas que podrían trabajar. En Argentina son unos 15 millones. El grupo engrosa el sector de “inactivos”. Especialistas sugieren políticas para aumentar la oferta laboral.

De acuerdo a datos proporcionados por Jorge Paz, desde el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico de Salta (Ielde), toda persona puede ser clasificada por su posición en el mercado laboral como ocupado, desocupado o inactivo. El primer grupo refleja la situación de personas que trabajan por un pago; el segundo está conformado por personas que no trabajan, pero buscan activamente un empleo, y el tercero, en cambio, está compuesto por los individuos que no trabajan ni buscan trabajo.

Según los datos aportados por Paz a El Tribuno, ese grupo está compuesto por los inactivos tradicionales, que son los jubilados, los estudiantes y amas de casa. Además, también se incluye a quienes están capacitados para trabajar por problemas de salud y se toma, en general, a las franjas etarias entre los 16 y los 59 años de edad.

De acuerdo a un análisis del Ielde, elaborado con datos de la Encuesta Permanente de Hogares, hasta el cuarto trimestre de 2010 en Salta se contaban unas 320 mil personas que estaban en edad de trabajar. De ese total, un 62% estaban ocupadas, un 7% desempleadas y un 31% inactivas. En la Argentina la población en edad de trabajar de los principales centros urbanos en términos de cantidad de habitantes ascendía a 15 millones de personas, cuya clasificación era: 63% ocupadas, 5% desempleadas y un 32% inactivas.

En tanto, en el Noa, de alrededor de 1,5 millones de personas en edad de trabajar, 59% estaban ocupadas, 4% desempleadas y 36% inactivas.

En busca del cambio

Pueden ser innumerables los factores que llevarían a una persona a optar por no trabajar. Lo cierto es que, frente a los números, resulta necesario encontrar la manera de incentivar a la población a cumplir con una actividad laboral.

De acuerdo a la opinión de Jorge Paz, es importante generar políticas tendientes a aumentar la oferta laboral “porque sucede en muchos casos que se puede fomentar la participación de la población en la actividad económica, pero, a la vez, se deben crear empleos porque si no se aumentaría el desempleo”.

En este panorama, el especialista recomendó “generar más educación formal y entrenamiento específico, tanto en el puesto de trabajo como en oficios específicos; proveer una mayor oferta de jardines maternales y salas de cuidado, tanto de niños como ancianos, ya que esto permite a la población en edad de trabajar disponer de más tiempo para dedicarlo al mercado laboral”. También señaló que se deben aplicar “leyes de salud sexual y reproductiva, que permitan el ejercicio pleno de la paternidad o maternidad responsable y que los niños no signifiquen una sobrecarga que imponga limitaciones al trabajo, especialmente femenino, y, por último, generar crecimiento económico, de forma tal de hacer atractivos los empleos (en calidad y remuneración)”.

A nivel nacional

De acuerdo a un informe elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), 1 de cada 3 personas que tiene edad de trabajar no se incorpora al mercado laboral. “Se trata de un problema estructural, que no se resuelve con el crecimiento económico, y prueba de ello es que entre los años 2004 y 2010 la actividad económica creció en más de un 50%, pero la proporción de los inactivos se mantuvo prácticamente estable (habría crecido de 31% a 32%)”.

Según el informe, hay que cambiar el paradigma de las políticas laborales para que no haya obstáculos a la hora de buscar un empleo. “Uno de los principales factores de desarrollo es que la gente en edad de trabajar, efectivamente tenga la posibilidad de insertase en un empleo productivo. Si todos los miembros en edad activa de las familias trabajan, se reducen las tasas de dependencia y con ello aumentan los ingresos totales de los hogares, facilitando la inversión en una buena formación escolar de los niños y adolescentes”, explicaron.

Por su parte, Jorge Paz opinó que el Noa se caracteriza “por tener una tasa de inactividad muy alta, de 36%. Comparado con el Noa, Salta tiene mucha actividad, pero, al igual que a nivel nacional, hace falta generar mayores empleos”.

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