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Qué es el robo y suplantación de identidad, y cómo evitarlo

Cada vez es más común leer o escuchar casos en los medios o de personas cercanas que fueron víctimas del robo o suplantación de identidad o como mínimo de un intento de este tipo de fraude. Esta forma de delito existe desde hace mucho tiempo y creció a partir de la pandemia.

El robo de identidad es un delito que consiste en el uso de un delincuente de datos personales de una persona, como el número de documento, fecha de nacimiento, credenciales de acceso u otro tipo de información para suplantar su identidad y cometer algún tipo de fraude; por ejemplo, solicitar dinero a familiares o amigos, acceder a su cuenta bancaria y sustraer fondos o sacar un préstamo en su nombre, o incluso acceder a su correo electrónico y enviar mensajes a nombre de la persona. Las víctimas de estos ataques contraen deudas económicas, un daño a la reputación y un disgusto que puede incluso afectar a su salud.

Tanto el robo de identidad como la suplantación de identidad ocurren a través de distintas tecnologías, como llamadas telefónicas, SMS, correos electrónicos, mensajes en apps de mensajería como WhatsApp o redes sociales. Ambos están muy conectados con las técnicas de ingeniería social; es decir, el arte de manipular psicológica y emocionalmente a personas desprevenidas para convencerlas de que hagan una acción que las perjudica.

Las plataformas y métodos más frecuentes utilizados para llevar a cabo este tipo de delito, son:

Las principales recomendaciones para evitar el robo y suplantación de identidad en Internet son:

  1. Implementar en todos los servicios y aplicaciones la autenticación en dos pasos, también conocida como doble factor de autenticación o 2FA. Esta capa de seguridad adicional permite a los usuarios no depender únicamente de su contraseña para asegurar sus cuentas.
  2. Utilizar contraseñas largas y únicas para cada servicio o cuenta online.
  3. Instalar una solución antivirus en el teléfono y computadora y minimizar la cantidad de información que comparte online para estar menos expuestos al uso indebido por terceros. Para ello es necesario verificar la configuración de privacidad en las redes sociales y cuentas como Google.

En caso de haber sido víctima, lo primero que se debe hacer es contactarse con la entidad financiera, red social o servicio online al cual hayan obtenido acceso los atacantes para recuperar sus cuentas y luego cambiar las contraseñas en todos los servicios online.

fuente: ESET

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