El indigenismo está naciendo en el Norte argentino

Hace dos semanas, un grupo de intendentes y legisladores originarios de Salta y de Chaco arribaron por primera vez todos juntos como fuerza política en Buenos Aires. Desde entonces, viajan periódicamente para gestionar obras en sus municipios y departamentos. Esta histórica alianza de los hermanos fortalece los cimientos de la política indígena del Norte.

Siempre se habla de la no escucha, de la falta de interpretación y atención a los pueblos originarios. Es que en realidad así lo fue y, lamentablemente, lo sigue siendo. Pero en el Norte se ha iniciado una revolución originaria, las propias comunidades se vienen organizando para elegir en las urnas a sus pares como legítimos representantes, los cuales tienen una gran responsabilidad: darles respuestas concretas a la población. ¿Quiénes mejores para entender las necesidades que padecen los pueblos, que aquellos que viven a la par?

Desde los escritorios es muy difícil proyectar políticas que efectivamente sean accesibles a toda la comunidad. Es necesario “poner los pies en el barro” para dimensionar las complejas realidades. Por ello, se vuelve imprescindible la real articulación entre los estamentos nacionales, provinciales, municipales, las organizaciones sociales y civiles, y las comunidades, tanto originarias como criollas. La planificación estratégica es la herramienta fundamental para la gestión de los gobiernos, pero hay que tener en cuenta que la misma sólo es efectiva en tanto desde el inicio se funde en un verdadero diagnostico de los territorios. Durante años, las distintas pujas y divisiones políticas han impedido el diálogo entre todas estas partes, consecuentemente lejos se está de generar una línea de trabajo articulada. De alguna manera, se tiende a acumular el poder en un sector y el esperado “derrame” jamás llega a quienes más necesitan los recursos. La brecha de desigualdad social es cada vez más grande, principalmente en lo que respecta a las comunidades del Gran Chaco, las cuales en gran parte ni alcanzan a satisfacer los derechos básicos, como el agua, ni el acceso a la tierra.

Ante tanta disputa a nivel provincial, debida a las diferencias políticas y al histórico racismo hacia las comunidades indígenas, los líderes del Estado a nivel territorial de Salta y de Chaco decidieron unir sus fuerzas y viajar a Buenos Aires para que sus voces y las de sus comunidades sean tenidas en cuenta en las planificaciones. Así se dio el inicio formal de lo que es el actual Frente de intendentes y legisladores originarios de ambas provincias agrupados por el Concejo Nacional de Política Indígena (CNPI).

Empoderamiento político

La comitiva que realizó la primera recorrida por los Ministerios, Organismos públicos, privados y organizaciones civiles y políticas en Buenos Aires estuvo presidida por el presidente del CNPI, Daniel Segovia; por los intendentes de la provincia de Salta: Rogelio Nerón (Santa Victoria Este), Diego Sumbay (La Caldera), Carlos Ríos (Angastaco), Alfredo Sosa (Yrigoyen), Sergio Villanueva (Tolar Grande), Víctor Caraita (Urundel), José Guaymas ( Animaná); el intendente de El Espinillo, provincia de Chaco, Zenón Cuellar; legisladores de Salta: Sonia Magno, senadora electa por el departamento de Santa Carlos; Martín Arjona, senador por el departamento de San Antonio de los Cobres. Asimismo estuvieron presentes Javier Isaurralde, técnico del CNPI; Daniel Morales, doctor del Hospital Municipal de El Espinillo, César Villa, Secretario de Asuntos Institucionales de Santa Victoria Este; entre otros.

Más allá de la hermandad originaria de todas estas autoridades, lo que las agrupa es la fuerza política del Justicialismo. Todos, en sus distintos momentos, ganaron las elecciones bajo la bandera peronista. “Nuestras comunidades de Santa Victoria Este son de Cristina, por estar agradecidas ya que todo cambió a partir de su llegada al gobierno. En las últimas elecciones presidenciales, ha sacado el 90 por ciento de los votos”, así comenzaba Rogelio Nerón su presentación en los distintos espacios tras saludar en su lengua wichi. Es de destacar que aún está al pendiente el encuentro con la vicepresidenta y los hermanos en una próxima visita.

Durante una semana, los mandatarios tuvieron reuniones en los ministerios nacionales de Obras Públicas; Seguridad; Salud; Justicia y Derechos Humanos; Ambiente y Desarrollo Sostenible; Agricultura, Ganadería y Pesca; Economía; Desarrollo Social; Ciencia, Tecnología e Innovación; como así también en el INTI, en el INAES, en la sede de la ONU, en organizaciones políticas y visitaron a Hebe de Bonafini, la presidente de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, y además pudieron participar de la histórica vuelta a la Plaza de Mayo de los días jueves. El principal objetivo de cada encuentro fue focalizar y respaldar los proyectos necesarios para los territorios de manera coherente e integrada, de manera de dar respuesta a lo urgente e inmediato, pero también a lo estructural. Asimismo, se destacó que se requieren importantes inversiones desde el Estado para fortalecer capacidades y oportunidades productivas, dar herramientas e instrumentos, responder a las necesidades, y no sólo brindar ayuda asistencialista.

Como principal desafío quedó asentado el compromiso de todos los funcionarios para iniciar un camino productivo colectivo de las comunidades originarias. La meta es poder producir y criar animales en las tierras que les corresponden y así que puedan abastecerse y lograr llegar a los demás mercados locales. En esa misma línea, además, fomentar las creaciones de los artesanos autóctonos y su correspondiente distribución. Con estas acciones se esperan reactivar las economías regionales y generar autonomía de los pobladores y, por sobre todas las cosas, mejorar la calidad de vida.

Diagnostico rojo

La situación de las comunidades originarias se recrudeció por la pandemia y no dejó de ser crítica, si bien la mortalidad infantil bajó en la zona del Chaco Salteño gracias al trabajo conjunto de la Nación, Provincia, Municipio y CNPI, lamentablemente siguen falleciendo los niños.

Dada la diversidad de comunidades y de territorios a lo largo y ancho de las provincias de Salta y Chaco, cada problemática es muy particular. No obstante, las principales que aglutinan las comunidades originarias son la falta de agua, la usurpación de las tierras y como consecuencia la deshidratación en las poblaciones infantiles, como así también la desnutrición, hasta el fallecimiento.

En lo que respecta a la salud, la primordial carencia radica en la falta de atención integral que satisfaga la demanda desde una posición respetuosa de las culturas. No alcanza sólo con la asistencia médica, sino de ver cómo se implementa, ver en qué, y si la comunidad realmente la necesita. En este sentido, se hace imperiosa la presencia de equipos interdisciplinarios e interculturales en los abordajes, como de formación profesional local. Por otra parte, la mayoría de las comunidades no tiene acceso a las unidades de salud de segundo nivel, ni mucho menos a las de tercero provincial y nacional.

Por último, en relación a las obras de infraestructura y de viviendas en general, cabe mencionar que hasta el momento se realizaron algunas en la mayoría de los municipios que fueron representados, no obstante, ante lo mencionado de la falta de articulación y las grandes necesidades, aún no están al alcance de la población con mayor vulnerabilidad.

* Por Deborah Valado, fotoperiodista y cronista freelance.

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