A juicio 20 policías por vejaciones calificadas en terrenos fiscales de barrios San Calixto y ampliación de Parque La vega

La jueza de Garantías 8, Claudia Puertas, ordenó elevar a juicio la causa que se sigue contra veinte policías, acusados de los delitos de vejaciones calificadas y lesiones leves en concurso ideal y todo en concurso real (diecinueve hechos), por los hechos ocurridos en agosto del año pasado en los terrenos fiscales ubicados en barrios San Calixto y ampliación Parque la Vega.

Se trata de Jorge Enrique Acoria, Gustavo Adolfo Flores, Hugo Ariel Troncoso, Diego Fernando Suárez, Cesar Hugo Brizuela, Federico Samuel Heredia, Raúl Néstor Hererra, Carlos Eugenio Torres, Claudio Daniel Muruaga, Marcos Guillermo Rodríguez, Diego Alfredo Aniceto Potosi, Carlos Alberto Rios, Simon Antonio Cansino, Diego Gustavo Tolaba, Claudio David Flores, Gustavo Ariel Quispe, Mauro Renato Luna, Estela Margarita Ampuero, Cristian Gonzalo Blas Pereyra y Daniel Fernando Mamani. Todos ellos revisten diferentes jerarquías dentro de la Policía de la Provincia.

La causa será remitida a la Mesa Distribuidora de Expedientes Penales, donde se realizará el sorteo para designar el tribunal que actuará en la siguiente etapa procesal.

Una denuncia radicada el 20 de Mayo de 2020, dio cuenta que cerca de tres mil personas se encontraban habitando los terrenos fiscales conocidos como barrios San Calixto y ampliación Parque la Vega. A raíz de esa situación, se celebró una audiencia el Juzgado de Garantías 3, luego de la cual se ordenó una medida de no innovar en el terreno en cuestión.

A partir de ese momento la presencia policial fue permanente en el predio de manera pacífica. No obstante, según contaron los vecinos, desde de agosto de ese año, habrían comenzado a recibir amenazas e intimidaciones por parte de los policías que prestaban servicio en el lugar. Durante todos esos días, según dichos de los denunciantes, la policía les habría impedido el ingreso de agua, alimentos, frazadas, medicinas, e incluso se impidió el ingreso al predio de personal médico ante urgencias, todo ello amparándose en la medida de no innovar dictada por el Juzgado de Garantías. En ese sentido, habrían prohibido el ingreso y salida, tanto de los propios vecinos como de los víveres indispensables para su subsistencia. También denunciaron que la policía realizó requisas ilegales y violentas, en muchas ocasiones obligando a las mujeres a levantarse sus ropas a los fines de “constatar” que no ingresaran nada al predio.

En este contexto, el 26 de agosto de 2020, en horas de la mañana, se produjo un episodio de violencia verbal y algunos forcejeos entre una de las vecinas que intentó ingresar una tarima del tipo pallets que son utilizadas como leña para preparar los alimentos, y fue interceptada por uno de los policías que le dijo que “si querían ingresar la tarima debían desarmarla y despedazarla para que ellos pudieran comprobar que era para leña”.

Ante esta situación, la vecina les contestó que no contaban con las herramientas necesarias para llevar a cabo tal cometido, situación que generó un gran malestar en la comisario a cargo, de apellido Flores. Ante esta situación, concurrió al lugar personal de Infantería y demás refuerzos.

Al arribar los refuerzos, se fueron agrupando alrededor del predio, pese a que el episodio de la leña ya había concluido. Luego, ya en horas de la noche, otra vecina intentó ingresar al predio con un cartón, pero se le negó el ingreso. Ante la negativa, la mujer les explicó a los policías que su colchón estaba mojado y que utilizaría el cartón a los fines de resguardarse del frío del piso. Pese a ello, los policías le negaron el ingreso del cartón, arrebatándoselo a la fuerza. Según los testigos, en medio de ese forcejeo por el cartón, un policía le dio un golpe de puño a la mujer, de 70 años y discapacitada, lo que generó que otras vecinas intervinieran a los fines de defender a su compañera, quien se encontraba tendida en el suelo.

Fue en ese momento en el que varios de los policías comenzaron a dispararles con balas de goma. Al escuchar los balazos, se hicieron presente varios hombres que trataron de defender a las mujeres con lo que encontraban a mano. Los policías, en este contexto, habrían comenzado a lanzar gases lacrimógenos y el disparo de proyectiles 9 milímetros, según relataron los testigos.

La represión policial se extendió por más de una hora, y de los testimonios de varias de las víctimas se desprende que el mismo cesó porque “se quedaron sin balas”. Según consta en la causa, ya entrada la noche y finalizada la represión, llegó al lugar un sólo móvil de ambulancia para atender a más de cien personas heridas.

fuente: MPF Salta

* foto ilustrativa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.