Figueroa visitó el albergue donde residen estudiantes provenientes de diversas comunidades originarias que cursan estudios superiores en la capital salteña

Como parte de las continuas acciones de acompañamiento y contención que se realizan desde el ministerio de Desarrollo Social, la ministra Verónica Figueroa compartió un almuerzo con las 22 jóvenes de diversas comunidades originarias que residen en el albergue estudiantil que depende de esta cartera; junto al secretario de Asuntos Indígenas Luis Gómez Almarás y los agentes estatales que se desempeñan en las instalaciones.

Durante el encuentro las estudiantes junto a la ministra analizaron su desempeño académico en particular, así como su proyección laboral y sus expectativas a partir de la titulación. Además abordaron el proceso de adaptación que realizó cada una para poder realizar el cursado, y cómo habitar el albergue, les generó mayores facilidades y comodidades. También se plantearon diversas iniciativas que permitirían a las jóvenes compartir su idioma materno y costumbres, con el fin de generar un espacio de mejor contención social.

Durante la visita, los funcionarios hicieron entrega de un nuevo equipo informático que fue donado por la Organización Panamericana de la Salud, que permitirá a los jóvenes contar con mayores recursos para poder avanzar en sus estudios en el marco de la modalidad dual prevista por la pandemia de Covid-19.

Contención y acompañamiento

Respecto a la tarea de asistencia que brinda el albergue, el secretario de Asuntos Indígenas, sostuvo que «para el Estado este tipo de asistencia significa un hecho trascendental: poder prever todo lo necesario para chicos que vienen de diferentes comunidades de distintos lugares de la provincia y que puedan acceder a un nivel terciario, es de suma importancia. No solamente para cada joven que viene, sino para cada comunidad, poder ver que envían a la ciudad de Salta a chicos con distintas visiones, culturas, a poder prepararse capacitarse y llegar a una meta final, que es tener su título terciario o universitario». Además, destacó el compromiso en el acompañamiento que se brinda, tanto desde la secretaría como del personal preparado para atender a cada joven, no solo a nivel de recursos, sino también el acompañamiento emocional que reciben.

Por su parte, Noemí Estrada una joven wichí de la comunidad Pozo El Tigre, de Santa Victoria Este, que estudia enfermería en la Unsa, contó: «Ingresé el año pasado, en la época de pandemia, gracias a un maestro bilingüe que me indicó que viniera». La joven luego analizó también cómo el estar alojada en el edificio estatal, le permite tener mejores condiciones para su estudio. «Me costó adaptarme a lo virtual, por la conectividad y falta de computadora y solamente hice trabajos en el celular. Gracias a la oportunidad de estar en el albergue pude estudiar mejor: acá tenemos PC y wifi. Además las chicas me ayudan y los encargados también nos ayudan», indicó.

Actualmente, 22 jóvenes de entre 19 y 28 años se alojan en el albergue para cursar sus estudios superiores. Provienen de comunidades tan diversas como Isla de Cañas, Pozo El Tigre de Santa Victoria Este, Salvador Mazza, el Paraje Santa Cruz, en Santa Victoria Oeste, entre otros. Las jóvenes estudian gastronomía, profesorados, arquitectura, nutrición, psicopedagogía, enfermería, administración de empresas, licenciatura en filosofía, entre otras.

Además, funciona en la capital un albergue para estudiantes varones de comunidades y actualmente residen allí 33 personas.

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