Greenpeace advierte que el acuerdo con China generará más deforestación en el norte del país

La organización ecologista advirtió que, de concretarse la instalación de granjas industriales de cerdos con destino a China, habrá más deforestación en el norte del país por el aumento exponencial de la demanda de maíz y soja.

Sows in the small, narrow gestation cages at factory farms for pigs in the German state of Mecklenburg-Western Pomerania. Greenpeace publicizes the situation of the unlawful practice of keeping sows in cages that are not large enough for the animals to lie down, stretch or turn around without obstructing the neighbouring sows. Greenepeace therefore demands larger cages.
Images handed to Greenpeace by anonymous sources.
Sauen in Massentierhaltungsbetrieben in einigen deutschen Bundeslaendern, hier in Mecklenburg-Vorpommern. Die Tiere werden in Kastenstaenden gehalten, die sehr klein und schmal sind.
Greenpeace macht die Zustaende oeffentlich und fordert groessere Kastenstaende fuer die Tiere. Sie muessten so groß sein, dass die Sau ungestoert ruhen, sich ausstrecken und hinlegen kann ohne das Nachbarschwein zu behindern.
Die Fotos sind Greenpeace von anonymen Quellen zugespielt worden.

“La instalación de estas granjas de cerdos en las provincias que más deforestaron durante las últimas décadas generará aún más presión sobre los bosques, ya que aumentará significativamente la demanda de maíz y soja para alimentarlos”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.

Actualmente en Argentina se producen cerca de 600.000 toneladas de carne de cerdo por año, principalmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Según fuentes oficiales, el acuerdo con el país asiático implica la instalación de 25 granjas industriales con el objetivo de exportar 900.000 toneladas de carne porcina en cuatro años. Las granjas estarán ubicadas en Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa y otras provincias del norte, buscando agregar valor al maíz y la soja que se cosechan allí, y así reducir el costo de flete al puerto para su exportación.

Según datos oficiales, entre 1998 y 2018 en dichas provincias se deforestaron 4.438.110 hectáreas. Por su parte, durante el mismo período la superficie sembrada de maíz en esas provincias aumentó en 1.095.070 hectáreas; mientras que la superficie sembrada de soja creció en 1.143.050 hectáreas.

“Más desmontes significan más enfermedades, más cambio climático, más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, y más desaparición de especies en peligro de extinción, como el yaguareté. Los gobiernos no deben seguir siendo cómplices de este crimen. No podemos perder ni una hectárea más. Es fundamental prohibir y penalizar los desmontes”, advirtió Giardini.

El monitoreo de deforestación en el norte del país que realiza Greenpeace mediante la comparación de imágenes satelitales reveló que, a pesar de las restricciones impuestas por la cuarentena por la pandemia de Covid-19, entre el 15 de marzo y el 31 de julio de este año se deforestaron 29.229 hectáreas (Santiago del Estero 12.488, Salta 7.755, Formosa 5.294 y Chaco 3.692).

La organización ecologista viene reclamando a nivel global la necesidad de reducir el consumo de carne y que su producción se realice en forma agroecológica. “El acuerdo con China va a contramano de las medidas necesarias para enfrentar la crisis sanitaria y climática; implica un aumento exponencial del actual stock porcino, con métodos no sustentables, y genera mayor presión sobre ecosistemas frágiles como los bosques”, finalizó Giardini.

fuente: prensa Greenpeace

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