Cuatro años para la Madre y ocho para el Padastro por lesiones y tentativa de homicidio

La jueza Carolina Sanguedolce, vocal de la Sala III del Tribunal de Juicio, condenó a L. M. Z. a la pena de ocho años de prisión efectiva por resultar autor material y penalmente responsable de los delitos de homicidio simple en grado de tentativa en perjuicio de la menor G. C. M. Z., y lesiones leves en perjuicio de la menor L. J. A. Z., en concurso real. El imputado permanecerá alojado en la Unidad Carcelaria 1.

En el mismo fallo resultó condenada T. B. F. CH. a la pena de cuatro años de prisión efectiva por resultar autora material y penalmente responsable del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo reiteradas en un número indeterminado de hechos, en perjuicio de sus hijas menores G. C. M. Z. y L. J. A. Z. La imputada permanecerá alojada en la Unidad Carcelaria 4.

La jueza dispuso que ambos condenados reciban inmediato tratamiento psicoterapéutico debido a la naturaleza de los hechos por los que resultaron condenados. Las autoridades de ambos penales deberán arbitrar las diligencias para el cumplimiento de esta medida y remitir, en un término de 72 horas, las constancias que den cuenta de su efectivo cumplimiento.

T. B. F. CH. es la madre de las dos menores damnificadas y L. M. Z. es su pareja, padrastro de las niñas.

La causa por la que fueron condenados T. B. F. CH. y L. M. Z. se inició a partir de la denuncia del responsable interino de la Unidad de Gestión de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Materno Infantil, tras el ingreso de la niña G. C. M. Z. (4), la noche del 27 de noviembre de 2017. La menor presentaba múltiples golpes con traumatismo de abdomen, ruptura de estómago y múltiples lesiones en todo su cuerpo, desde laceraciones hasta hematomas con distintos estados de evolución en el tiempo.

Al revisar los antecedentes de ingreso al hospital, el médico constató que la madre de la menor, la imputada T. B. F. CH., había manifestado que la niña se había caído desde una pileta de lona sin agua. Pero como la lesión de la menor no era compatible con una caída de ese tipo, y como tras el examen médico se detectaron otras lesiones en el cuerpo de la niña, el facultativo sospechó que estaba ante un caso de maltrato.

De las averiguaciones realizadas en el marco de la causa se concluyó que la tarde en que se produjeron las lesiones por las que ingresó al hospital G. C. M. Z., la menor se encontraba con el imputado L. M. Z., pareja de su madre. También se acreditaron lesiones que presentaba la otra hija de la imputada, la menor L. J. A. Z. (7).

Nota: Se omitió el nombre completo de las personas involucradas para preservar la identidad de las menores y su derecho a la intimidad y confidencialidad, en virtud de la Convención de los Derechos del Niño (artículo 75, inciso 22 de la Constitución Nacional, Ley 23849) y las Leyes 26061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, y 26522 de Servicio de Comunicación Audiovisual.

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