Liberaron al cóndor Qhawaq

Un ejemplar joven de cóndor andino macho fue liberado hoy en el camino a Huañinchay, Cayafate, durante una ceremonia ancestral —a cargo de la comunidad originaria del Divisadero—. El ejemplar, que viajó ayer en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, gracias al esfuerzo de la Fundación Bioandina y numerosas instituciones, se suma a los ocho cóndores que ya fueron rescatados y liberados en nuestra provincia.

Qhawaq, el nombre de este cóndor andino que significa “el que observa”, había sido encontrado sin poder volar por una familia a orillas de un río en la zona de El Divisadero, Cafayate. A partir de allí, tomaron intervención los guardaparques de Cafayate, personal de la Estación de Fauna Autóctona del Programa Biodiversidad de la Secretaría de Ambiente provincial y la Policía Rural y Ambiental de Salta, quienes trasladaron al ejemplar hasta dicha estación en la que se le realizaron los primeros auxilios.

El ave presentaba un cuadro de posible envenenamiento y, una vez estabilizado, fue derivado para su rehabilitación al Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires, gracias al apoyo de Aerolíneas. Una vez allí, profesionales especializados le realizaron al animal estudios y controles sanitarios en el marco del Programa de Binacional de Conservación de Cóndor Andino, y lograron así rehabilitar al ejemplar para su liberación.

Características del cóndor

En Argentina, el cóndor habita en dormideros ubicados en riscos altos a lo largo de la Cordillera y también en la Puna. Es el ave voladora más grande del mundo, con alas superiores a los 3 metros y adultos que llegan a medir hasta 1.30 metros de altura y pesar hasta 12 Kg los machos y 10 Kg las hembras. Los machos poseen una cresta en su cabeza y el iris de color marrón, en tanto las hembras carecen de ella y tienen el iris rojo.

Es un animal carroñero que previene la formación de focos de infección y cumple un importantísimo rol en el mantenimiento del equilibrio natural. Eligen una pareja y permanecen con ésta de por vida. Después de 56-60 días de incubación compartida, nace el pichón que es alimentado por ambos padres con carne regurgitada. A los seis meses, ya intenta dar sus primeros vuelos en el área inmediata a su lugar de nacimiento y a los nueve el juvenil está listo para acompañar a sus padres en sus vuelos.

El cóndor es de enorme importancia en las culturas andinas, para las cuales se trata de un símbolo sagrado. Los problemas de conservación de esta especie están ligados a la actividad humana.

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