Los restos de Monseñor Moisés Blanchoud descansan en el Panteón de las Glorias del Norte

El cuerpo del ex Arzobispo de Salta Moisés Blanchoud que falleciera el domingo en Santa Fe fue depositado en el Panteón de las Glorias del Norte, luego de una homilía que se desarrolló ayer en la Catedral Basílica de Salta. Las exequias de la que participaron numerosos feligreses contó con la asistencia del presidente del Concejo Deliberante, Ricardo Villada.

El titular del CD, refirió sobre la despedida a Monseñor: “particularmente gran parte de mi vida tuve la oportunidad de vivir durante su Arzobispado. Aquí en la ciudad de Salta mucha gente lo recuerda con gran cariño, fue un pastor que sirvió a la gente”. Señaló que a pedido de Blanchoud sus restos descansarán pronto ante los pies del Señor del Milagro.

Las honras fúnebres fueron presididas por el Arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello y el cardenal Luis Villalba proveniente de la ciudad de San Miguel de Tucumán. La despedida estuvo acompañada por ocho Obispos y más de 20 sacerdotes de varios puntos de la provincia de Salta. Monseñor Blanchoud estuvo a cargo de la Diócesis de Salta durante un lapso de 15 años.
«Servir incansablemente. Ese fue su mandato», aseguró monseñor Cargnello sobre la tarea episcopal de quien fuera su predecesor, Moisés Julio Blanchoud. Momentáneamente los restos de monseñor Blanchoud permanecerán en el Panteón de las Glorias del Norte y luego se trasladarán a los pies de la imagen del Señor del Milagro, sector que en estos momentos se acondiciona. El pedido del religioso previo a su muerte fue que sea trasladado a la ciudad de Salta para su descanso eterno en la Catedral salteña.

El pasado lunes, una comitiva encabezada por Mario Cargnello fue la encargada de arreglar y acompañar el cuerpo desde Santa Fe a Salta. “Hemos acompañado el tránsito a la casa del padre a este buen pastor. El lema de Moisés fue servir incansablemente, toda su vida sacerdotal y su servicio episcopal. De hecho los últimos 16 años que se fue de aquí no dejó de servir hasta que ya la salud no se lo permitía, los tiempos de las vacaciones asumía cargas pastorales para permitir que los hermanos sacerdotes pudieran descansar y nunca se negó a tender una mano cuando se trataba de ponerse a disposición de la curia” afirmó monseñor Cargnello.

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