Informe INADI: Discriminación en el fútbol

La discriminación en el fútbol

La problemática de la violencia en torno a los ámbitos futbolísticos es un fenómeno global que aparece fuertemente asociado a prácticas discriminatorias. Esto ha llevado a crear distintas instituciones y organizaciones a nivel internacional, y a desarrollar proyectos para combatir el racismo y la xenofobia en los espacios ligados a la práctica del fútbol1.

En Argentina, entre 1924 y junio de 2012, se contabilizaron 271 muertes relacionadas con la práctica de fútbol 2. Según Pablo Alabarces, especialista en sociología del deporte, este fenómeno se agravó durante la última dictadura militar, momento a partir del cual comenzó a incrementarse el número de muertes 3. Alabarces vincula la problemática con aspectos culturales específicos de nuestro país que se habrían acentuado en los años de dictadura. Señala la existencia entre los hinchas de los clubes de fútbol de una “cultura del aguante”, que no solo está asociada a la perseverancia en el aliento y al acompañamiento incondicional al propio equipo, sino también al machismo y a la búsqueda de la denigración y aniquilación simbólica del rival como modo de reafirmación de la propia identidad. En relación con este punto, Alabarces argumenta:
[el aguante)] no significa ser un hincha militante, fanático, pasional que acompaña a su equipo, que lleva banderas o que canta hasta el agotamiento. La cultura del aguante es una metáfora. Es, fundamentalmente, una ética, una concepción moral del mundo según la cual tener aguante significa ser más macho que otro. Pero los opuestos no son hombre versus mujer, sino hombre versus no hombre. El aguante tiene que ser demostrado continuamente, con la lógica de los hinchas, en el combate. Si no hay combate, no hay aguante 4.

Esta compleja situación genera incluso que los propios jugadores incurran en actitudes de confrontación e incluso agresión hacia “el otro”, por temor a que se diga que no “sienten la camiseta”, que carecen de actitud suficiente, no tienen “aguante”.

En el marco de esta cultura fuertemente arraigada, es muy sutil el paso de la broma (“la gastada”) a la agresión. Y lo que es más importante, se legitimó históricamente la manifestación explícita y obscena de la xenofobia y el racismo, ejercidos durante años con absoluta impunidad en los ámbitos futbolísticos, cuando en otros ámbitos estos discursos y prácticas aparecen más disfrazados.

Desde hace unos años el Estado nacional, como parte de su política de la ampliación de derechos, interviene a través de sus organismos, y en particular desde el INADI, para sensibilizar y concienciar en relación con esta problemática, desarticulando los prejuicios y erradicando las prácticas discriminatorias naturalizadas.

INADI

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.