Con vigor sigue adelante la obra del padre “Chifri”


A pesar de la ausencia de su impulsor, el padre “Chifri”, Sigfrido Moroder, su obra en la comunidad de El Alfarcito, sigue adelante con nuevos desafíos en pos de la inclusión social y educativa de los niños y adolescentes de la puna salteña.

Así lo comprobó el vicegobernador, Andrés Zottos, al cabo de una recorrida por el complejo, que en su colegio albergue de montaña Nº 8124, cobija a más de un centenar de adolescentes de distintos parajes alejados, brindando formación en distintos oficios tales como carpintería, agronomía, construcción bioambiental y artesanía.

En su visita, Zottos fue recibido por el director del colegio, Robustiano Ríos; por la secretaria, Sofía Mandazza y por el sacerdote, Emilio Eduardo Alderete Vilá; junto a quienes recorrió la obra de ampliación de la capilla San Cayetano, donde descansan los restos del padre Chifri.

Luego, visitaron las aulas y la cocina del establecimiento, dialogando con los alumnos sobre las actividades cotidianas que desarrollan en su formación.

“Que esta obra continúe y se amplíe aún más es una bendición de Dios y del propio padre Chifri”, afirmó Zottos a tiempo de reconocer la labor del voluntariado. A los chicos que asisten les pidió no desaprovechar esta oportunidad de poder capacitarse.

En ese sentido, Zottos dijo que desde la Provincia se está trabajando en la generación de una beca especial que será entregada a los dos mejores promedios de cada municipio, para que el esfuerzo de quienes buscan superarse sea recompensado con una ayuda para que puedan continuar sus estudios superiores.

Por su parte, las autoridades del colegio solicitaron la gestión de un personal de enfermería permanente y anunciaron la habilitación de la capilla para el próximo 27 de mayo.

“Este complejo funciona en base a energía solar y tanto las aulas como el albergue están construidos con un sistema de vidrios que reciben la luz solar y la refracta permitiendo una amplitud térmica de 17 grados entre el exterior y el interior y es así que cuando en invierno la temperatura desciende a 4 grados bajo cero, los chicos pueden seguir sus tareas a 12 grados”, ejemplificó la secretaria Mandazza.

Parte de prensa

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