Mujeres con vocación militar


De Salta al sur del país. Diecisiete mujeres están destinadas en el Destacamento Naval Río Grande, Tierra del Fuego. Entre ellas se encuentra la cabo segundo Carolina Ascoy nacida en Salta y aunque su origen esté lejos de su vocación cumple funciones operativas en el sur del país.

Ingresaron a la Armada como tantas otras mujeres y tuvieron como primer destino el sur. Se desempeñan en distintas tareas y pertenecen al Destacamento Naval Río Grande de la Fuerza de Infantería de Marina Austral.

Ellas son las cabo segundo Andrea Roth, Gabriela González, Carolina Ascoy y Ángeles Muro y la marinero segundo tropa voluntaria Mara Castillo. Todas eligieron esta carrera con convicción. Consideran que es el lugar donde pueden desarrollarse profesionalmente y vivir a pleno su vocación militar.

“Somos del escalafón Alfa, orgullosas de ser operativas. Podemos embarcar, estar en campaña y en el terreno”, cuenta la cabo Andrea Roth, que está cumpliendo funciones en la Estación de Comunicaciones y es de esa especialidad. Además es madre de Juana Martina, de 2 años, y está esperando su segunda hija.

También la cabo Gabriela González es madre de Maia, de 2 años, y está en la Armada como cocinera. Ella es una de las encargadas de preparar la comida para casi todo el personal de la Armada destinado en Río Grande.

Cuenta que el año pasado tuvo que acompañar al Batallón de Infantería Nº5 a una campaña, “fue una experiencia distinta. Ya lo había hecho cuando estaba en la Escuela de Suboficiales. Uno tiene que adaptarse al terreno y a los elementos que se tienen para preparar las raciones. Estamos todo el tiempo a la intemperie y armamos una cocina de campaña. Es importante mantener bien alimentado al personal que está en operaciones”.

Desafíos cotidianos

“No tenemos horarios. Es todo muy dinámico”, comenta la cabo Carolina Ascoy, de la especialidad Servicios. “Soy camarera. Estuve también en el terreno el año pasado, en una campaña, trabajando en la parte de Servicios en la cocina. Fueron unos días distintos. Era la única mujer en el campo”, agrega. Es oriunda de Salta, la más chica de siete hermanos, y cuenta que su familia está orgullosa de que pertenezca a la Armada.

También la familia de la cabo Angela Muro siente un orgullo especial de que su hija esté en la institución naval. Ella es sanjuanina y eligió esta carrera porque “en realidad fui a averiguar para mi hermano que quería ingresar y me entusiasmé. Hoy yo estoy acá y mi hermano no ingresó”, agrega Ángela, quien tiene la especialidad Furriel por lo que cumple tareas de administración. Cuenta que cuando vuelve a San Juan con el uniforme la frenan y se interesan por su carrera; siente mucho reconocimiento de la gente.

“Cuando desfilamos también vemos que todos nos miran. Se acercan y nos consultan mucho sobre nuestra profesión. Es muy lindo sentir ese reconocimiento”, agrega la cabo Roth. Cuenta de su participación en el tradicional desfile del 2 de abril. “Siempre se prepara una sección de mujeres dentro del dispositivo de desfile”.

Por su parte, la marinero Mara Castillo, también destinada en Servicios, está esperando su primer hijo. Es de Río Grande y optó por la experiencia de estar en la Marina.

“No es fácil compaginar esta profesión con la familia, pero podemos lograrlo”, comenta la cabo Andrea Roth que nació y vivió en Punta Alta.

“Nosotras estamos un tiempo en cada lugar. No sabemos dónde nos tocará el próximo destino. Es muy dinámico. Vamos adonde nos requiere el servicio”, cuenta la cabo Gabriela González, que recuerda haberse sorprendido al recibir la notificación de su destino al sur. Es oriunda de Tucumán y sabe que por un tiempo sólo volverá de visita.

“Estamos muy contentas de ejercer esta profesión tan distinta. Sabemos que tenemos muchas oportunidades. Estamos recién empezando la carrera y veremos hacia dónde nos lleva el camino”, concluyó la cabo Muro, voluntaria para formar parte de una misión de paz de Naciones Unidas.

Ellas son parte de la dotación de mujeres de la Armada Argentina. Muchas otras se encuentran hoy cumpliendo servicio en algún barco, en unidades de la Infantería de Marina y de la Aviación Naval, en hospitales, en oficinas y desplegadas en misiones de paz de la ONU. Ellas eligieron la carrera militar por su vocación de servicio a la Patria.

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