Preocupación en El Galpón por la crecida del Rio Juramento

Por la noche del miércoles pasado se reunieron en un local céntrico, autoridades y referentes de diferentes instituciones preocupados por la reciente crecida del río Juramento que amenazó seriamente a los vecinos del barrio San Francisco distante a 500 metros del mismo.

En pos de aunar esfuerzos y paliar la situación de emergencia que se avecinaba, el Intendente Héctor Romero convocó a miembros de su gabinete, concejales y autoridades civiles, policiales, educativas y de salud. En esta reunión se pactó la necesidad de contar con la disponibilidad de voluntarios y propietarios de vehículos para que colaboren con el personal municipal, policial y demás, para poder actuar en el caso de ser necesaria una evacuación u otra situación similar.

A mediados de la semana anterior, el dique Cabra Corral enviaba cerca de 150 m cúbicos por segundo y, actualmente debido a la crecida de los ríos en la zona de El Galpón se estuvo recibiendo entre 250 y 300 m cúbicos, cuando el cauce normal de este río es no más de 50.

La Secretaría de Obras Públicas Comunal y la Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia desde hace 2 años vienen trabajando para evitar que las crecidas de este río preocupen demasiado a los vecinos. Por lo mismo, hace meses se llevaron a cabo tareas de nuevo encauzamiento y de defensa de las crecidas con el material extraído del recambio de cloacas y de repavimentación.

“Gracias a estas obras la crecida del río no pasó a mayores, porque sino hubiesen existido estas obras, el río habría llegado a las casas de los vecinos del barrio San Francisco y la situación hubiese sido realmente preocupante”, comentó Federico Saca Secretario de Obras Públicas del Municipio.

Desde el municipio conjuntamente con la policía se hace monitoreo constante del cauce del río y la situación de los canales de riego circundantes a la ciudad. Se supo que todos los trabajos preventivos de crecida del río, efectivamente se hicieron; pero el tiempo no fue suficiente para hacer todo lo que le hace falta. La última crecida que preocupó seriamente a los vecinos fue en el año 1.984, cuando el agua llegó a inundar las casas de los aborígenes de la etnia wichí.

En la zona rural del municipio, el río estuvo cerca del paraje Talamuyo, El Rincón y Paso de la Carretas donde los vecinos rogaban que el agua siguiera por los cercos y no fuera por la ruta, ya que la mayoría de sus casas están ubicadas allí.

La Escuela de El Ceibal fue evacuada por personal municipal que logró rescatar el mobiliario, archivos y los útiles de los niños y docentes que vieron con tristeza como el agua pasó por allí, dejando un gran lodazal. Actualmente, los 100 niños que concurren allí están tomando clases en otras instituciones públicas hasta que la situación mejore.

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