El Programa Monetario del Banco Central proyecta un «robusto crecimiento» de la economía

El Programa Monetario 2011 presenta una meta de crecimiento de la cantidad de dinero de hasta 31,9%, justificada por el incremento “robusto de la economía” durante este año, estimado en un rango de entre 3,5% y 6,5%.



Esta proyección de emisión conlleva una fuerte expansión del crédito, que sumada a la política de acumulación de reservas y de adelantos y transferencias de utilidades del Banco Central al Tesoro, divide la aguas entre los economistas respecto al efecto que puede tener sobre los precios.

En rigor, el indicador tomado para medir la cantidad de dinero, M2 (circulante en poder del público y depósitos a la vista de bancos públicos y privados) subiría en un escenario base, 27,9%, con la posibilidad de fluctuar en un rango de cuatro puntos porcentuales más o menos.

A diferencia de países como Brasil, que toma en consideración una meta de inflación, Argentina fija un rango de la cantidad de dinero, que lleva implícitamente la idea de controlar el tipo de cambio en una determinada banda, lo que se conoce como `política de flotación administrada`.

Con la impronta de gestión de Mercedes Marco del Pont, por primera vez se incorporan al plan objetivos que tienen que ver con el desarrollo, y que van más allá de las metas de los planes anteriores como la estabilización de la moneda y la regulación del sistema financiero: la profundización del crédito productivo; la regulación de los flujos de capitales de corto plazo y la univerzalización de los servicios financieros, que se encuentran incluidos en lo que el Central denominó las 7 “líneas de acción”.

Así, la expansión crediticia busca ser el principal elemento para apuntalar al crecimiento, dado que el Banco Central que calcula una expansión de la cantidad de préstamos de $65.000 millones (con una una suba cercana al 40%), tratándose de un monto que “superará el efecto expansivo de las compras de divisas”, según señala el informe aprobado por el Directorio del Banco Central que fue elevado al Senado en los últimos días de diciembre.

En contraposición, la emisión de letras será la herramienta para retirar “60% de las expansión prevista” Tras conocerse el plan, Alfonso Prat Gay, diputado de la Coalición Cívica, consideró que «con este plan sería milagroso que la inflación bajara del 35%”, mientras que el ex titular del BCRA, Martín Redrado, observa un 30% de inflación.

Por el contrario, Alfredo García, economista jefe del Banco Credicoop, objeta ambas proyecciones, al asegurar que el plan está «en línea con las metas de crecimiento» y que no acelera la suba de precios.

“Decir que emitir dinero es inflacionario es una teoría para países cinco o seis veces más monetizados (esto es la relación de la cantidad de dinero total respecto de PBI, que en la Argentina es muy baja)», dijo el especialista.

García entiende que el proceso inflacionario se genera por otras vías y no por la política de expansión del crédito que llevará adelante la entidad.

Por su parte, Marina Dal Pogetto, de la consultora Bein & Asociados, cree que “si bien desde el vamos la variación de la cantidad de dinero estimada es mayor que en programas anteriores, uno no puede considerar a la política monetaria como la culpable de la inflación”.

La gestión de Marcó del Pont considera que la suba de precios no es consecuencia directa de la suba de la cantidad de dinero en una economía. Más bien es producto del cuello de botella en sectores clave y oligopólicos, como el alimenticio, y cierta «inflación importada» por la suba en el precio de los commodities, entre otras cuestiones.

García agrega que ir con metas de inflación en la Argentina “es conceptualmente erróneo”, ya que los efectos de subir las tasas de interés para poder bajar los precios, son escasos precisamente por la pobre monetización existente y con una relación del nivel de crédito que no supera el 12% del PBI.

En tanto, el objetivo de universalización de los servicios financieros es clave para aumentar los medios de pago y mitigar la mayor presión inflacionaria que denuncian los críticos.

“Si creemos que el problema del aumento de precios es porque el Central esta creando mucho dinero y por tanto debe dejar de hacerlo y debe ajustar, estamos en problemas. Estamos equivocando el diagnóstico y vamos a caer en un nuevo fracaso”, había dicho Marcó del Pont en noviembre durante una presentación ante la Comisión de Acuerdo del Senado.

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