La protección social de trabajadores migrantes como política de estado

El ministerio de Trabajo aseguró hoy que mientras algunos sectores insisten en afirmar «la existencia de una política de inmigración descontrolada», el gobierno nacional avanza en garantizar «el efectivo derecho a la seguridad social de los trabajadores migrantes».


«Como consecuencia del flujo migratorio que caracteriza a la región, el Acuerdo Multilateral de Seguridad Social del Mercosur es considerado una experiencia precursora», aseveró Trabajo.  Un comunicado indicó que a partir de la vigencia del acuerdo de 2005 la Comisión Multilateral Permanente de la Seguridad Social (COMPASS), integrada por los Estados Parte y conformada por grupos de trabajo de áreas como salud, informática y legislación, «ha logrado importantes avances, en especial por la implementación del Sistema de Transferencias y Validación de Datos». «Ello mejoró sustancialmente el tiempo promedio de los trámites jubilatorios de más de dos años a seis meses», puntualizó. Trabajo informó que está en desarrollo el Sistema de Gestión de Pagos para ofrecer seguridad, celeridad y reducción de costos en las transferencias de liquidación de las prestaciones de la seguridad social.

«A partir de las ventajas obtenidas en la gestión de las prestaciones, se comenzaron a administrar los diferentes convenios bilaterales de los Estados Parte del Mercosur con otros países. Un ejemplo es el convenio bilateral entre Argentina y Chile, de gran relevancia en atención a la extensa frontera que comparten», dijo. Argentina celebró convenios bilaterales con diversos países como Colombia, Perú, España, Italia y Portugal, entre otros, a fin de ofrecer adecuada protección a los trabajadores migrantes.

En junio de 2010 fue aprobado el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social por la Ley 26.603. Paraguay, no obstante haber sido el último país en ratificar el acuerdo, fue el primero en conceder el beneficio de la jubilación al amparo del Acuerdo Multilateral -julio de 2006- a Sebastián Leites Bobadilla, nacido en la ciudad de Quyquyhó en 1936. A los 26 años y, como consecuencia de una mala situación económica, se trasladó a Buenos Aires, donde obtuvo el documento de residencia y trabajó más de 12 años en una carpintería, aportando regularmente al sistema de seguridad social argentino. Junto a su compañera Selva Rufina Caballero regresó luego a  Paraguay para criar a sus hijos y, al poco tiempo, se empleó en la construcción de la represa más grande del mundo, Itaipú. Tras un período de informalidad realizó casi dos años de aportes al Instituto de Previsión Social de Paraguay (IPS). Después regresó a Asunción y trabajó en una fábrica casi 20 años. En 1996 cumplió 60 años, solicitó la jubilación y descubrió que no le correspondía porque tenía registrados 21 años de aportes.

De acuerdo con la legislación paraguaya, requería un mínimo de 25. Entonces descubrió la existencia del acuerdo del Mercosur, lo que le permitió a los 69 años y 34 de aportes el derecho a la seguridad social, lo que fue «un cambio trascendental» en su vida.

Télam

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.