Salud Mental pide el consumo responsable de alcohol en los festejos de fin de año

Con el objetivo de sensibilizar a la población respecto a los factores asociados al consumo excesivo de alcohol, el que no sólo influye en la vida del individuo, sino también en su familias y en terceras personas evitar accidentes de tránsito durante las fiestas de fin de año, la Secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones, recomienda a la población a que celebre las de fiestas de fin de año de manera responsable y no tener mayores consecuencias que lamentar, instando en los jóvenes la mesura en el consumo de bebidas alcohólicas.


La medica clínica, especialista en abuso de sustancia y titular del Programa “Puente”, Silvia Cardozo, precisó que esta campaña apunta a “prevenir y reducir» el consumo de alcohol y «concientizar sobre las consecuencias que conlleva» dicha conducta en toda la población.

“En esta época del año el consumo incrementa en un 30% y la consulta más común por consumo excesivo de alcohol es protagonizada por adolescentes y jóvenes”, además advirtió que muchas veces esta conducta es minimizada y hasta justificada por los adultos que la consideran “una moda” o un hábito “propio de la edad”, explicó la doctora.

La realidad muestra que el consumo excesivo de alcohol entre los adolescentes se relaciona con la violencia, los accidentes de tránsito y graves trastornos orgánicos, por eso cualquiera de estas condiciones pone en riesgo la vida del consumidor y de las personas que lo rodean”, advirtió Cardozo.

Niños y embarazadas

La doctora Cardozo advirtió que, muchas veces por curiosidad o accidentalmente ingieren bebidas alcohólicas de las copas que los adultos dejan a su alcance durante las cenas de Nochebuena y fin de año.

“El juego propio de la edad, la sed que acarrean las altas temperaturas y la distracción de los adultos se asocian para que los niños inadvertidamente ingieran bebidas alcohólicas en cantidad suficiente como para provocar sintomatología”, explicó la doctora. La especialista recomendó prestar atención a estas situaciones y sospechar la posible ingesta toda vez que se observe en los chicos pérdida de estabilidad en la marcha o  vómitos. Además aconseja ofrecer líquidos a los pequeños con frecuencia y disponer para ellos de vasos fácilmente identificables.

Por otra parte, la profesional advierte que cualquier cantidad de alcohol que ingiera una embarazada supone un riesgo para la criatura, por lo tanto lo ideal es que no beban.

“Las mujeres que están amamantando deben procurar dar de mamar al menos dos horas después de tomar alcohol. Pequeñas cantidades de bebida cambian el olor y sabor de la leche materna y cantidades mayores pueden embriagar al bebe”, enfatizó Cardozo.

Por otra parte, el alcohol interacciona con innumerables medicamentos y puede provocar intoxicaciones cuando se combina con sedantes, antidepresivos, antihistamínicos y anticoagulantes, por lo que se recomienda consultar al médico antes de beber.

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