Noemi Castelli: Una de las primeras en el Atlasur

Noemí Alejandra Castelli es tripulante del destructor ARA “Brown”– unidad que participó en noviembre del operativo internacional Atlasur con otras Armadas del mundo—y una de las primeras mujeres con la especialidad de Mar, referente a maniobras y actividades marineras en cubierta.


El operativo naval Atlasur se lleva a cabo cada dos años entre las Armadas de Argentina, Brasil, Sudáfrica y Uruguay, con el propósito de incrementar adiestramiento, interoperabilidad y capacidad para integrar una Fuerza Naval combinada.

Una de las finalidades principales es prepararse para salvaguardar la vida en el mar; ya que estos países comparten la responsabilidad SAR (búsqueda y rescate marítimo) en el Atlántico Sur.

El Atlasur VIII se desarrolló del 1º al 10 de noviembre a 90 millas de Mar del Plata. El despliegue implicó la movilización de 1400 hombres, 9 buques, 2 submarinos y 6 aeronaves navales.

Como tripulante de Mar del destructor, Noemí tiene la función de mantener el mamparo, es decir, paredes y elementos externos del buque. Como es una de las primeras mujeres en egresar y ejercer la especialidad de Mar le dicen a modo de apodo “chafita” porque “chafa”, en la jerga marinera, es el marino de esa especialidad.

“La especialidad te demanda estar todo el día en movimiento, por eso la elegí. La integración con los hombres es muy buena, ellos me han enseñado todo y aunque el trabajo esté limitado por la fuerza física, siendo mujer no quita que haga lo mismo; yo me las ingenio y hago el mismo trabajo con diferentes herramientas”, relató Noemí.

“Durante las navegaciones trabajamos con las amarras, es un trabajo pesado pero me gusta, trabajamos con los botes y también debemos saber manejarlos”, contó la marina salteña sobre su actividad a bordo.

“Fueron muchos años y muchas generaciones de varones de Mar, ser la primera es lindo y a la vez, todos están expectantes de mi tarea y siento una gran responsabilidad. Trato de hacer lo mejor y siempre me autoevalúo: en qué puedo mejorar o qué me falta lograr. Hablan bien de mí y eso me enorgullece”, dijo.

La “chafita” de Salta

Noemí es cabo segundo, tiene 24 años y hace 3 que forma parte de la Armada Argentina, un poco por casualidad contó, “Rocío, una amiga del secundario quería ingresar y yo la acompañé a la Delegación Naval de mi provincia; cuando le explicaron cómo era la carrera, me dieron muchas ganas de ingresar a mí”, contó la salteña nacida en capital.

“Mi familia no creía que iba a ser marina, ni yo lo creía en realidad –aseguró–; pero cuando les conté se pusieron muy contentos y orgullosos”, explicó acerca de su ingreso.

“Lo que más me gusta de la Armada Argentina es compartir la unión con los camaradas, todos unidos para cumplir un mismo objetivo. Es un verdadero equipo”, agregó.

Su familia continúa viviendo en Salta: sus padres, Antonio y Élida y sus 4 hermanos. Realizó su primaria en la escuela Alberdi y el secundario en Bernardo Frías. Hoy vive en Punta Alta, localidad al sur de Buenos Aires, cercana a la Base Naval Puerto Belgrano, donde tiene asiento el “Brown”, unidad naval donde está destinada.

“Estar aquí es una experiencia muy linda, como conocer gente de distintas provincias; no sabía que existía este mundo y el cambio fue importante en mi vida hasta conocí por primera vez el mar acá y nunca antes había salido de Salta; aún recuerdo las 28 horas de viaje cuando hice mi ingreso”, rió Noemí.

“Extraño muchísimo a mi provincia, salir a la peatonal, pasear por la catedral y ver desde lo lejos a la ciudad chiquita rodeada de cerros. Extraño el sabor de las empanadas y también comerlas en familia”, recordó con pasión.

“La Armada es una linda experiencia y aunque estoy lejos y extraño Salta y a mi familia –y ellos a mí–, están orgullosos de que esté acá”, dijo. “Ahora la Armada es mi segunda familia, porque estás todo el tiempo con tus compañeros y todos los días”, agregó.

Para Noemí Castelli, criada en el barrio salteño de Pizano, servir a la Patria se asemeja a un cosquilleo en la panza, “es porque uno está haciendo algo que le gusta, no sólo defendés al país sino a toda la gente que querés”, concluyó.

Sobre el ejercicio internacional Atlasur

Las unidades navales que participaron fueron, de la Armada Argentina, el destructor ARA “Almirante Brown”, las corbetas ARA “Espora”, ARA «Rosales» y ARA “Spiro”, el multipropósito ARA “Punta Alta”, el buque tanque ARA “Ingeniero Krause” y el submarino ARA “Salta”. De la Marina de Brasil participó el destructor BNS “Constituçao”; de la Armada de la República Oriental del Uruguay, la fragata ROU “Uruguay”; de la Armada de Sudáfrica el buque SAS “Drakensberg” y el submarino SAS “Charlotte Maxeke”.

Además participaron un helicóptero Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval de la Armada Argentina –embarcado en el “Brown”–, otro helicóptero Super Lynx –a bordo del “Constituçao”– y un SH-32 Orix –en el “Drakensberg”–. Y como parte de las operaciones aéreas y antisubmarinas, por parte de nuestro país, se sumó un Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros; un avión Super Etendard, de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque, un avión P3 Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración y Vigilancia, y un avión 2ST Tracker, de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina.

Durante el ejercicio se efectuaron operaciones combinadas, comunicaciones, simulaciones y guerra electrónica sobre amenazas supuestas, tanto en superficie, aéreas, como submarinas.

Tras zarpar de Puerto Belgrano, en los primeros días de navegación se realizó calificación de pilotos, control marítimo, tiro antiaéreo y contra blanco remolcado, y adiestramiento de submarinos; además de diversos zafarranchos (simulacros) de incendio, recuperación de hombre en el agua y ejercicio de VRC (Visita Registro y Captura).

Ya en la zona de operaciones frente a Mar del Plata se planteó la hipótesis central del adiestramiento: tácticas de bloqueo marítimo. Al atardecer del sábado se dieron por finalizadas las actividades.

“La conclusión permanente que uno saca de este tipo de ejercicios es la importancia de estrechar vínculos de amistad, porque a pesar de las diferentes culturas, las Armadas en general tenemos una idiosincrasia parecida y eso nos une en el mar”, dijo el comandante argentino del grupo de tareas, capitán de navío Fernando Beccaría.

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