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Vuelve a Salta el Septeto Matamoros

 

El popular grupo cubano se presentará en el teatro Provincial, el jueves 9 de diciembre a hs. 21.30, siendo esta su cuarta presentación en nuestra provincia. Las entradas se encuentran a la venta en boletería del Teatro.

 

El Septeto Matamoros, es reconocido a nivel internacional como los “Príncipes del son”. Su conformación está integrada por voces, guitarra, contrabajo, triple, percusión y trompeta. Recrean las distintas formaciones que desde 1925 liderara el célebre autor de “Lágrimas negras”, con la interpretación de sones, boleros, rumbas y guajiras son algunos de los ritmos que transita el septeto.

El Septeto Matamoros se creó en julio de 1996, y desde entonces se convirtió en uno de los mayores referentes internacionales de la música cubana tradicional, especialmente a partir de la edición internacional de sus discos. El grupo, que mantiene la formación instrumental clásica del septeto cubano, cultiva la sonoridad y el repertorio característicos del Trío, el Cuarteto, el Septeto y el Conjunto que desde 1925 sucesivamente liderara Miguel Matamoros.

Está integrado por Emilio P. Matamoros (Percusión, dirección general), Rubén P. Matamoros (Tumbadora), Roberto Antonio Ramos Morales (Coro), Gerardo León Guerra (Cantante), Yoelis Matos Torres (Guitarra prima), Nicolás Nueva Rodríguez (Bajo), Dionisio Herrera Barcelo (Bongoes), Julio González Galup (Trompeta), José Rivero Rojo (Guitarra), Silvio Solano Martínez (Coros, maracas).

La Discografía “De Matamoros a Matamoros”, “Nuestra Herencia”, “Mazacote y El Septeto Matamoros”, “Claudia Salomé y Los Matamoros”, “Ya llegó Matamoros”, entre otros.

M I G U E L M A T A M O R O S

Nacido en 1894, es considerado el primer compositor e intérprete del son cubano de trascendencia, al hacer populares sus versiones al frente del Trío Oriental, alrededor de 1920. En un barrio de Santiago de Cuba -ya a los siete años- el futuro prócer de la cultura cubana asombraba a músicos y vecinos con sus improvisaciones en la armónica, a la que pronto sumó la guitarra, durante los años en que, por las calles sonaban las habaneras y otros ritmos principalmente africanos y españoles que estuvieron en el origen del son, la música popular cubana por excelencia.

En 1910 Matamoros publicó su primera canción, titulada “El consejo”, y en 1918 creó el Trío Oriental, que a partir de 1925 se llamaría Matamoros, ya junto a los legendarios Ciro Rodríguez en percusión y Rafael Cueto en guitarra.

En 1928 el grupo se traslada a La Habana, y alentado por la popularidad local ese mismo año viaja a los Estados Unidos, donde graba su primer disco, que llegó a vender 60.000 copias, un récord para la época.

Entre los rasgos interpretativos más característicos del Trío se cuentan la riqueza de los arreglos vocales y el papel protagónico de la guitarra solista -a cargo de Matamoros- aunque se considera el mayor legado del músico la idea de reunir en sus canciones la emotividad melódica del bolero y el empuje rítmico del son. El clásico “Lágrimas negras”, que dio la vuelta al mundo en incontables versiones, es tal vez el ejemplo más acabado.

En años sucesivos, las inquietudes musicales de Miguel Matamoros se plasmaron en distintas formaciones, tales como el Septeto, el Cuarteto y el Conjunto Matamoros. Hacia 1940, y ya en la cima de su fama, el compositor sufrió una afección vocal que lo llevó a incorporar otros cantantes al conjunto, entre ellos el célebre Beny Moré y a Compay Segundo.

En 1937, el Trío Matamoros se presentó por única vez en Buenos Aires, y en sus actuaciones llamaba la atención de los argentinos “El Huerfanito”, único tango de Matamoros. En 1960, un emotivo y masivo programa especial de la Televisión Cubana sirvió como definitiva despedida del Trío Matamoros. Miguel Matamoros muere el 15 de abril de 1971.

 

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