Título secundario: el deseo de saldar una deuda pendiente

En el INTI funciona un bachillerato popular, con orientación en economía y producción de bienes y servicios, que posibilitó la reinserción al sistema educativo de más de sesenta alumnos.


Una de las características más visibles del sistema educativo actual es la exclusión de jóvenes y adultos de las escuelas medias, que son empujados por el contexto socioeconómico, por problemas laborales o familiares, frente a los cuales el diseño organizativo de una escuela tradicional no puede dar respuestas.

Ante la necesidad de integrar al sistema educativo a quienes fueron expulsados de la escuela y brindar los medios necesarios para que puedan alcanzar el anhelado título secundario, en el Parque Tecnológico Miguelete, sede central del INTI, funciona el Bachillerato Popular 1º de Mayo. El acuerdo que le dio origen fue suscripto a principios de este año por el Instituto, la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Este primer ciclo del bachillerato cuenta con unos setenta inscriptos, que tienen entre 15 y 70 años. Más del 40% de la matrícula pertenece al INTI, mientras que el resto de los alumnos es familiar de integrantes del Instituto o proviene de zonas cercanas al Parque Tecnológico Miguelete, ubicado en la localidad bonaerense de San Martín.

El bachillerato presta especial atención al desarrollo de dinámicas de trabajo grupales.

“Es posible construir otras relaciones sociales desde la escuela”, comenta Juan Pablo Nardulli, coordinador y profesor del bachillerato. “Nosotros no proponemos reemplazar la escuela pública sino instalar un debate desde el ámbito educativo, planteando la necesidad de que la escuela pública sea también popular, es decir, generadora de sujetos críticos y protagonistas de cambios sociales”, precisa. Sobre las materias se trabaja haciendo una reinvención de las mismas a partir del diálogo de saberes académicos y saberes cotidianos o de la práctica. “Por ejemplo, cuando enseñamos economía también orientamos la materia al desarrollo del sujeto crítico, que a futuro sea capaz de apropiarse de ese lenguaje (que parece de especialistas) para que puedan hacer frente al bombardeo de información económica presente en los medios”, explica Juan Pablo.

Los profesores del bachillerato, algunos de los cuales integraron el plantel del bachillerato del IMPA (ver recuadro), llevan más de diez años en la enseñanza para adultos y proponen un programa similar al que se aplica en la escuela media para adultos en la Provincia de Buenos Aires, con algunas modificaciones que se ajustan a una realidad particular. En esta dirección, la currícula presta especial atención a la modalidad de trabajo, por eso incorpora la mayor cantidad posible de dinámicas de trabajo grupal en el aula. En cuanto a los contenidos, los primeros cuatro días de la semana se dictan las materias curriculares, mientras que el viernes se brindan clases complementarias, en las cuales los alumnos trabajan con los profesores sobre los temas que les resultan dificultosos. “Este formato de bachillerato da cuenta de cuál es la realidad del joven adulto que intenta volver a estudiar. Por ejemplo, una mujer que no puede cursar hasta las 18 h porque tiene que ir a buscar a sus hijos a la escuela, o un hombre que debe ausentarse por trabajo durante dos semanas, en un secundario tradicional, quedarían libres, mientras que aquí intentamos sostener la voluntad de estudiar de quienes tienen este tipo de dificultades”, comenta Carolina Puente, coordinadora y profesora de lengua y literatura, y comunicación del bachillerato.

Los alumnos tienen entre 15 y 70 años y más del 40% de la matrícula pertenece al INTI.

Los protagonistas

Situación de clase: los alumnos están divididos en grupos y sentados alrededor de mesas redondas, sobre las cuales reposan cuadernos, carpetas y lapiceras. También descansan en cada una de las mesas los anteojos de lecturas. El profesor a cargo de la clase de tecnología y sociedad reparte unas fotocopias y luego da las consignas para comenzar con el análisis de un texto. Los alumnos deben responder a la pregunta: ¿Qué significa la expresión “es dueño de su tiempo”? Entre opiniones y chistes comienzan a trabajar e interactuar los grupos. Se encuentran allí cerca de setenta alumnos, la primera camada que se graduará en dos años y medio.

Durante el recreo, en diálogo con Saber Cómo, Adrián Franco cuenta su experiencia como alumno del bachillerato. Adrián trabaja en el INTI, en el área de automotores, desde hace 34 años. Comenzó a trabajar a los catorce años y desde entonces se capacitó realizando varios cursos, pero seguía teniendo una deuda pendiente. “Hice muchas capacitaciones a lo largo de los años pero me faltaba lo fundamental, que era terminar la escuela. Cuando me enteré que comenzaba este bachillerato, dudé en anotarme… hacía tanto tiempo que había terminado la primaria. Pero por suerte algunos compañeros y mi familia me apoyaron e insistieron, y me animé”, declara Adrián orgulloso por su decisión. Por su parte, Alicia Acuña, que también trabaja en el INTI, se animó a empezar. Cuenta que comenzó el secundario en su adolescencia pero muy pronto lo dejó y comenzó a trabajar. “Cuando le conté a mi familia, mi nieto me dijo que ya estaba vieja para estudiar, pero no me importó. Estoy saldando una gran cuenta pendiente”, dice Alicia emocionada.

Con vistas a que sus espacios sigan creciendo y que cada vez sean más los inscriptos, el Bachillerato Popular 1º de Mayo del INTI continuará funcionando con el objetivo de conseguir que los sectores más vulnerables puedan alcanzar el tan anhelado título secundario.

Educación popular

Los bachilleratos populares fueron impulsados desde organizaciones sociales y de derechos humanos a partir de la crisis de 2001, y desarrollan un fuerte trabajo en sectores vulnerables y con los trabajadores de empresas recuperadas. Sus docentes trabajan sin percibir salario, por el que vienen reclamando a los ministerios de educación de las jurisdicciones correspondientes. La experiencia pionera fue en el bachillerato de la fábrica recuperada IMPA (Industrias Metalúrgicas y Plásticas Argentina), ubicada en el barrio de Almagro de la Ciudad de Buenos Aires, impulsado por la Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP) en articulación con el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Actualmente, profesores que participaron de la misma conforman el equipo de educadores del bachillerato popular que funciona en el INTI.

Contactos:

Juan Pablo Nardulli, bachilleratointi@yahoo.com.ar

Bachillerato Popular 1º de Mayo

 

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