Piden que se investigue más a fondo la muerte de un inspector de tránsito

La muerte de Ramón Ceferino Núñez, un inspector de tránsito de la municipalidad de 36 años ocurrida el 5 de febrero del año pasado, aún no está resuelta para su padre de crianza, Gregorio Aparicio, quien exige que la causa penal, archivada por el juez Esteban Dubois, sea reactivada, ya que hay varias pistas que no se tuvieron en cuenta.

Seguro de que varias cosas quedaron en el tintero, Gregorio Aparicio, policía retirado y padre de crianza de Ramón Ceferino Núñez, se contactó con nuestra redacción y pidió dar a luz el caso de su hijo en nuestra sección «Yo denuncio». «No han investigado bien, hay muchos puntos que todavía no están nada claro sobre la muerte de mi hijo. Por eso pido una investigación más a fondo de lo sucedido», solicitó el padre.

La muerte de su hijo no sólo causó conmoción en su familia, compuesta por Gregorio y Trinidad Vargas, sino en el seno de la Dirección de Tránsito Municipal donde Núñez se desempeñaba en la sección de servicio de calle, aunque no dirigiendo el tráfico sino en la mantención de los semáforos.

De acuerdo al expediente, y lo testificado por Miguel Bautista y Manuel Pérez de Tránsito municipal, el 5 de febrero a la mañana, alrededor de las 9, recibieron un llamado de la policía a través del cual le informaron que habían encontrado un hombre vestido con uniforme de inspector de tránsito, quien, presuntamente, se ahorcó. Al llegar al lugar, un descampado ubicado a la altura de la torre de alta tensión de barrio Norte Grande, Bautista y Pérez reconocieron inmediatamente a Núñez, cuyo cuerpo ya estaba tendido en la maleza debajo de un árbol, con el torso desnudo y en una rama estaba la camisa del uniforme, la que habría utilizado para ahorcarse.

Sorprendido

Posteriormente, la policía se contactó con Aparicio, quien contó que «me llamo la atención de que haya tomado una decisión así, máxime a tres cuadras de la casa de su ex mujer, de quien ya llevaba un buen tiempo separado. Por otra parte, cuando tuve acceso al expediente me di cuenta de que habían cosas raras».

«Una de ellas es el testimonio de una vecina, María Mendoza, quien dijo que la noche anterior a eso de las 2 de la madrugada escuchó que alguien gritaba que se quería matar y casualmente al día siguiente ella manda a su hijo a buscar un caballo al lugar donde hallaron el cuerpo de mi hijo. No se, pero eso a mi me pareció raro. Luego también hay un llamado que le hicieron a  mi hijo esa noche, pero que no se investigó. Tampoco la citaron a la vecina y hay pericias que están sin hacerse», agregó el ex plicía.

El caso cayó en manos del juez Esteban Dubois, quien después de recibir el informe de la autopsia y de los peritos de criminalística dispuso el archivo de la causa, ya que a su criterio Núñez se había suicidado. En el expediente, en tanto, se encuentra lo declarado por los compañeros de trabajo de Núñez y por la ex mujer, Lorena Meneses, quien dijo que su ex marido era un alcohólico y golpeador.

Hipótesis

Al respecto, Aparicio piensa otra cosa. «Yo me juego a que esta mujer lo manda a matar, ya que ellos se casaron porque supuestamente ella estaba enferma y tenía cinco meses de vida, pero ya lleva más de un año y nada. Yo creo que mi hijo fue engañado y que luego esta mujer lo perseguía por dinero y al final lo terminó matando».

Los compañeros de trabajo, en tanto, adujeron que Núñez era efectivamente alcohólico, aunque cuando estaba en sus cabales se comportaba muy bien, pero eso no era frecuente. Meneses, en tanto, agregó que su ex marido se lamentaba mucho porque su madre natural no lo quiso criar, lo abandonó.

Aparicio, en tanto, negó esto y dijo que «yo lo críe desde que tenía 5 años. Era un muchacho bueno, tal vez tenía problemas con la bebida, pero no como dijo su ex mujer. Ramón no era malo. Tenía su trabajo y le daba a su ex mujer el dinero que habían acordado por medio de una jueza».

Patrocinado por el abogado Santiago Pedroza, Aparicio apeló la decisión del juez Dubois de archivar la causa, razón por la cual el caso se encuentra ahora en manos de los jueces de la sala 2 de la Cámara de Acusación, todavía sin resolución.

(La Voz de Salta)

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